Piden oraciones tras tres jornadas negras Obispos de Perúse se unen por los fallecidos en accidentes estos días

Tareas de rescate tras la caída del autobús en Matucana
Tareas de rescate tras la caída del autobús en Matucana

Perú llora a las víctimas de tres accidentes que se sucedieron en el arco de pocos días. Los obispos del país se unen en un mensaje para expresar sus más sentidas condolencias

En tres días y tres accidentas, el número de víctimas mortales ha sido de 66, además de los heridos

Los siniestros se produjeron en la Carretera Central, a la altura de Matucana y en el límite entre Cusco y Apurímac. Y en el Río Huallaga, tras el choque de dos embarcaciones

Los prelados comparten el dolor, especialmente de los familiares de las víctimas y piden a nuestro Padre Dios y a la Santísima Virgen María que los tengan gozando de su Divina Presencia

(Vatican News).- Un comunicado para expresar sus condolencias, cercanía y oración por los fallecidos en los accidentes en la carretera central, en Yurimaguas y en Apurímac respectivamente los días 31, 29 y 27 de agosto, emitió el episcopado peruano este martes 31. 

Tal como se informa en el mismo mensaje, en la madrugada del 31 de agosto una terrible volcadura de bus, ocurrido en el Kilómetro 72 de la Carretera Central, a la altura de Matucana, cobró la vida 29 personas; el domingo 29, al chocar dos embarcaciones en el Río Huallaga, fallecieron 21 personas; y el viernes 27, otra volcadura de bus, en el límite entre Cusco y Apurímac, se llevó la vida de 16 trabajadores de la empresa minera Las Bambas. 

Los prelados comparten el dolor, especialmente de los familiares de las víctimas y piden a nuestro Padre Dios y a la Santísima Virgen María que los tengan gozando de su Divina Presencia. Del mismo modo, transmiten su cercanía a los heridos que se encontraban en los vehículos siniestrados para que encuentren una pronta mejoría en los centros de salud hasta donde han sido trasladados. 

Que nuestro Señor Jesucristo, por la intercesión de Santa Rosa de Lima, cuyo día hemos celebrado ayer, – concluyen – nos den la fortaleza necesaria para superar estos difíciles momentos, y pedimos para que estos accidentes nunca más vuelvan a ocurrir

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