Obispos de Venezuela, Chile y Uruguay, con Colombia tras el sismo: Piden oración y apoyar las iniciativas de ayuda humanitaria
Iglesias de Venezuela, Chile y Uruguay han expresado mensajes de cercanía, solidaridad y oración ante la catástrofe sísmica que sacudió Colombia la mañana de ayer. El mensaje venezolano es de particular resonancia, aún sobrellevando las consecuencias del terremoto de junio
(Micaela Alejandra Díaz Miranda/Luz Marina Medina Garavito/ADN Celam).- Las conferencias episcopales de Venezuela, Chile y Uruguay han expresado mediante mensajes su cercanía, solidaridad y oración ante la catástrofe sísmica que sacudió Colombia la mañana de ayer. El número de víctimas continúa sin cerrarse y el paisaje en las localidades afectadas es devastador. Equipos de rescate buscan contra reloj a personas atrapadas entre los escombros de edificioa colapsados mientras la ayuda humanitaria asiste a las comunidades afectadas.
Desde Venezuela, los obispos acompañan en oración a Colombia tras el terremoto
La Conferencia Episcopal Venezolana expresó su solidaridad con las víctimas del terremoto que golpeó Colombia y llamó a sostener al pueblo colombiano en la oración. El mensaje adquiere un significado especial en un país que todavía enfrenta las consecuencias del doble terremoto que sufrió en junio.
El dolor provocado por un terremoto vuelve a atravesar a dos pueblos vecinos. Ante el fuerte sismo que afectó a Colombia el 10 de agosto, la Conferencia Episcopal Venezolana expresó su cercanía con las víctimas, los heridos y las familias que enfrentan las consecuencias de la tragedia.
“Los Obispos de Venezuela elevan sus oraciones por Colombia”, señala el mensaje difundido por la Conferencia Episcopal Venezolana, que manifestó su solidaridad con el pueblo colombiano y aseguró su acompañamiento espiritual en medio de la emergencia.
Los obispos pidieron al Señor que acoja las súplicas de quienes sufren y les conceda “consuelo, fortaleza y esperanza” ante una situación que ha dejado comunidades afectadas y numerosas familias enfrentadas a pérdidas y daños.
El mensaje venezolano adquiere una particular resonancia porque Venezuela todavía lleva consigo las consecuencias del fuerte episodio sísmico ocurrido el pasado 24 de junio. Ese día, dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron el norte del país con apenas unos segundos de diferencia, afectando especialmente a zonas como Caracas, La Guaira y sectores de Carabobo.
La experiencia dejó graves consecuencias humanas y materiales. Un balance difundido semanas después reportaba miles de personas fallecidas y heridas, además de familias que habían perdido sus viviendas y comunidades que continuaban afrontando los efectos de la emergencia.
Desde esa experiencia reciente, la Iglesia venezolana se une ahora al sufrimiento de Colombia. El gesto expresa una solidaridad que nace también de haber atravesado, como pueblo, una situación de dolor y emergencia semejante.
La Conferencia Episcopal Venezolana invitó a mantener la oración por quienes han sido afectados y pidió que la fraternidad entre ambos pueblos se traduzca en acompañamiento. “Que la fraternidad entre nuestros pueblos nos impulse a acompañarnos y sostenernos, especialmente en los momentos de dolor y dificultad”, expresa el mensaje.
¡Colombia, no estás sola! Oramos contigo
La Iglesia venezolana concluyó su mensaje con una expresión de cercanía hacia el país vecino: “¡Colombia, no estás sola! Oramos contigo”.
La Conferencia Episcopal de Chile pide oración y solidaridad por Colombia
Entretanto, el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile manifestó su cercanía al pueblo colombiano y llamó a la comunidad católica a orar por las víctimas, acompañar a las familias afectadas y apoyar las iniciativas de ayuda humanitaria.
A través de un mensaje fechado en Santiago de Chile, los obispos señalaron que recibieron “con profundo dolor” la noticia del desastre y manifestaron su fraternidad con el pueblo colombiano, especialmente con quienes enfrentan la pérdida de seres queridos, lesiones y daños en sus viviendas.
“Manifestamos nuestra fraterna cercanía al pueblo colombiano y a sus pastores”, expresaron los integrantes del Comité Permanente, quienes aseguraron sus oraciones por las personas afectadas.
Los obispos extendieron también su solidaridad a la comunidad colombiana residente en el país, reconociendo la preocupación que viven sus integrantes ante la situación que atraviesan sus familias y comunidades en Colombia.
“Compartimos también la preocupación de la comunidad colombiana en Chile y les aseguramos nuestra cercanía y recuerdo ante el Altar del Señor”, señala el mensaje.
Además, pidieron a los fieles católicos unirse en oración por las víctimas y acompañar, desde la solidaridad, las respuestas que se desplieguen ante la emergencia.
Junto con la oración, el Comité Permanente invitó a los fieles a colaborar con las iniciativas de ayuda humanitaria que sean promovidas tanto por instituciones civiles como eclesiales.
La solicitud tiene la intención de que la solidaridad pueda expresarse de manera palpable ante las necesidades que surjan entre las familias y comunidades afectadas por el terremoto.
Al concluir su mensaje, los obispos encomendaron a Colombia a la protección de la Virgen de Chiquinquirá, patrona del país, pidiendo su intercesión para que las comunidades afectadas encuentren consuelo, fortaleza y esperanza en medio de esta situación.
También los obispos de Paraguay expresan su cercanía y solidaridad
La Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) manifestó su cercanía y solidaridad con la Iglesia y el pueblo de Colombia tras el fuerte sismo registrado este lunes en distintas regiones del país. El mensaje fue enviado a monseñor Francisco Javier Múnera Correa, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia.
Los obispos paraguayos expresaron su “profundo dolor y consternación” ante las noticias sobre el terremoto en Colombia y enviaron un mensaje de fraternidad a las personas afectadas. La CEP también hizo explícita su cercanía con las diócesis que afrontan las consecuencias del sismo.
El mensaje ofreció también una palabra a las familias que sufren la pérdida de sus seres queridos. Los obispos paraguayos pidieron oraciones “por el eterno descanso de las víctimas fatales”, el restablecimiento de los heridos y el consuelo de quienes atraviesan el duelo.
A la solidaridad expresada por el episcopado paraguayo se sumó el cardenal Adalberto Martínez Flores, arzobispo metropolitano de Asunción, mediante una carta enviada a monseñor Múnera Correa. En ella manifestó su “profunda consternación” por las consecuencias del terremoto y destacó las afectaciones en Manizales, donde también sufrió daños la Catedral.
El purpurado reiteró la cercanía de la Iglesia paraguaya con Colombia “en este momento de dolor, incertidumbre y prueba”. También expresó su comunión con la arquidiócesis de Manizales y las comunidades afectadas, mientras elevó sus oraciones por quienes perdieron la vida, los heridos, damnificados y sus familias.
Los obispos paraguayos pidieron fortaleza para rescatistas, autoridades y voluntarios, y el cardenal Martínez elevó sus oraciones por quienes llevan adelante las tareas de “rescate, asistencia y reconstrucción”, junto con los agentes de emergencia.
Al concluir, el cardenal Martínez Flores pidió la intercesión de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, patrona de Colombia, para que acompañe al país y le conceda “la fuerza necesaria para afrontar esta difícil situación con esperanza y confianza”. Los obispos paraguayos invocaron igualmente la protección de la Virgen de la Asunción sobre el pueblo colombiano.
