Organizaciones se solidarizan con el obispo Vicente Ferreira y remarcan su papel en defensa de la vida y la Casa Común
El obispo de Livramento de Nossa Senhora recibió expresiones de respaldo tras una publicación en la que planteó una reflexión sobre la consagración a san Miguel y llamó a combatir formas concretas de violencia como la homofobia, el feminicidio, el racismo y los crímenes contra los pueblos indígenas.
(Micaela Alejandra Díaz Miranda / ADN Celam).- Diversas organizaciones eclesiales, pastorales, sociales y académicas de Brasil expresaron su solidaridad con monseñor Vicente Ferreira, obispo de Livramento de Nossa Senhora y presidente de la Comisión de Ecología Integral y Minería de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB), tras las críticas y ataques que ha recibido en redes sociales a raíz de una reflexión publicada el pasado 8 de agosto.
En su cuenta de X, el obispo planteó preguntas sobre el sentido teológico de la consagración a san Miguel. “¿Hay justificaciones teológicas para la consagración a san Miguel? La consagración se hace a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo”, escribió. A continuación, preguntó: “¿El diablo que se combate no es demasiado imaginario?”. Y propuso una mirada hacia formas concretas de violencia: “El mayor exorcismo debería ser contra la homofobia, el feminicidio, el racismo, los crímenes contra los indígenas. Contra esa legión de maldades”.
Las expresiones generaron cuestionamientos en redes sociales. Ante esta situación, organizaciones vinculadas al trabajo pastoral, la defensa de los derechos humanos y el cuidado de la Casa Común difundieron declaraciones de respaldo al obispo.
Mirada sobre el mal desde la realidad
La Red Iglesias y Minería, de la que forma parte monseñor Ferreira, señaló que decidió sumarse a las expresiones de solidaridad con el obispo ante “los reiterados ataques y calumnias” dirigidos contra su persona. En su declaración, la red resaltó la labor pastoral del prelado y manifestó que su ministerio se caracteriza por “una iluminadora determinación”, al tiempo que “amplifica los ecos de muchas reivindicaciones, comparte gestos de humanidad reparadora y muestra un camino de resistencia siempre alegre y esperanzada”.
La organización cuestionó, asimismo, que determinados sectores religiosos puedan concentrar el discurso sobre el mal en el “combate al maligno” mientras se dejan de lado situaciones de sufrimiento. “Consideramos que ante este panorama es indispensable retornar al Evangelio y reiterar que el verdadero mal que aflige a Dios es la muerte de los pequeños y de nuestra Madre Tierra”, sostuvo la Red Iglesias y Minería.
La declaración añadió: “No hay salvación de las almas sin ocuparse de los cuerpos más frágiles”. La red invitó a centrar las energías en la defensa de la vida y de la Casa Común: “La energía evangélica la seguiremos aplicando a defender la Casa Común, proponiendo ríos de agua viva para los pueblos”.
El respaldo de las pastorales sociales
También las Pastorales Sociales del Regional Nordeste III de la CNBB, junto con movimientos y organizaciones sociales y académicas de Bahía y Sergipe, manifestaron su solidaridad con monseñor Ferreira en una declaración fechada el 11 de agosto.
Las organizaciones señalaron que el obispo ha sido “nuevamente atacado, esta vez por cuestiones teológicas”, pero consideraron que detrás de las críticas también está su trayectoria de acompañamiento y defensa de personas y comunidades vulnerables: “Dom Vicente ha sido nuevamente atacado, esta vez por cuestiones teológicas, pero, en realidad, es por su actuación junto a y en defensa de hombres y mujeres oprimidos, en favor de sus luchas por justicia, derechos y dignidad”.
Las organizaciones recordaron particularmente el acompañamiento realizado por monseñor Ferreira a las personas afectadas por el rompimiento de la represa de la empresa Vale en Brumadinho, Minas Gerais, ocurrido en 2019. En ese momento, cuando era obispo auxiliar de la arquidiócesis de Belo Horizonte, el prelado acompañó a las comunidades afectadas y recibió amenazas de muerte.
Defensa de la Casa Común
La declaración también menciona otros casos recientes de líderes de la Iglesia que, según las organizaciones firmantes, han sido objeto de críticas o ataques por sus posiciones públicas y su trabajo pastoral. Entre ellos cita a monseñor Limacêdo Antônio da Silva, obispo de Afogados da Ingazeira; monseñor José Ionilton Lisboa, obispo de Marajó y presidente de la Comisión Pastoral de la Tierra; el padre Júlio Lancellotti y el padre Zezinho.
Las organizaciones sitúan estas controversias en un contexto más amplio de creciente polarización política y social. “Vivimos un tiempo difícil de polarización política, cada vez más agresiva”
Las organizaciones sitúan estas controversias en un contexto más amplio de creciente polarización política y social. “Vivimos un tiempo difícil de polarización política, cada vez más agresiva”, señalaron, y relacionaron esta situación con disputas por los recursos naturales y con intereses económicos que, según su valoración, tienen consecuencias sociales y ambientales cada vez más graves.
La declaración advierte también sobre el papel que pueden desempeñar las redes sociales en este escenario: “Las desavenencias en las redes sociales virtuales, especialmente de carácter religioso, funcionan como distracción e ignorancia programada, lo que nos desafía a enfrentarlas con sentido crítico”.
En este contexto, las pastorales, movimientos y organizaciones firmantes expresaron su “solidaridad activa” con monseñor Vicente Ferreira y con los demás agentes pastorales mencionados. “Tengan la certeza de que el Dios de Jesús, Padre y Madre de misericordia, está con ustedes y con nosotros”.
