Recibe bendición estadio donde se inaugurará el Mundial de Fútbol
A 50 días de que inicie el Mundial de Fútbol que compartirá sedes en México, Estados Unidos y Canadá, directivos del Estadio Banorte (antes llamado Estadio Azteca) donde se jugará el partido inaugural entre la Selección Mexicana y Sudáfrica, invitaron a Mons. Francisco Javier Acero, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México a bendecir las instalaciones.
El Estadio de la Ciudad de México, donde se jugará el partido inaugural del Mundial de Fútbol 2026, recibió a Mons. Francisco Javier Acero, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México, quien recorrió las instalaciones para conocer las obras de remodelación y realizar una bendición con agua bendita en el campo de juego, donde también oró por los trabajadores que participaron en la construcción y que se acercaron para recibir su bendición.
El estadio cuenta con una capilla, que alberga una imagen de la Virgen de Guadalupe donde Mons. Acero dirigió un momento de oración junto con directivos y personal.
Los directivos informaron al Obispo Auxiliar la reubicación de la imagen de la Virgen de Guadalupe a un espacio que favorece mayor recogimiento e intimidad, permitiendo a los visitantes un encuentro más personal con la oración.
“Que este nuevo estadio, bajo la mirada de la Virgen de Guadalupe, se convierta en un escenario para la armonía, la unidad y la paz. Más allá de los encuentros deportivos, este espacio está llamado a ser un punto de encuentro donde se fomente la convivencia y el respeto mutuo”, subrayó Mons. Francisco Acero
Mons. Acero subrayó que los valores del deporte no se limitan al ámbito competitivo, sino que son una escuela de vida. “Esto es lo que tenemos que tener también en la vida: pasión para ser artesanos de la paz”, afirmó, invitando a vivir con entrega y sentido comunitario.
En este contexto, explicó que la unidad —representada simbólicamente en un balón que reúne a todos en una misma cancha— solo es posible cuando se vive en armonía y con respeto a las normas: “cumpliendo las reglas, los tiempos, los espacios”.
De este modo, el deporte se convierte en una metáfora concreta de la convivencia social: solo cuando hay orden, respeto y colaboración, es posible construir la paz.
Además pidió a los trabajadores “dar gracias a Dios por este cierre de ciclo” y a reconocer que ha sido posible gracias a un verdadero “espíritu de familia”.
Durante el evento se realizó la bendición de diversas áreas del estadio, incluyendo vestidores y espacios de uso común, reafirmando la importancia de integrar la fe en todos los ámbitos de la vida social.
Por su parte la Conferencia del Episcopado Mexicano durante su mensaje de clausura de su Asamblea Plenaria también hizo referencia al próximo mundial que se celebrará en el país, señalando que este evento futbolístico que une a muchas naciones sea una oportunidad para vivir la fraternidad.
“La celebración del próximo campeonato mundial de fútbol, nos invita a los participantes y asistentes a hacer de este evento un signo de la vocación humana a la comunión entre los pueblos y una oportunidad para mostrar que es posible vivir la fraternidad en la diversidad, respetarnos y reconocernos como una sola familia humana”