Terremoto en Colombia, padre López: "Hay daños graves y la población está asustada, pero estamos a salvo"
El santuario de Nuestra Señora de Fátima en Manizales ha sufrido graves daños; las iglesias y las estructuras eclesiásticas han sufrido numerosos daños a causa del terremoto de magnitud 7,4 que ha sacudido esta mañana (hora local) el departamento del Chocó en Colombia
(Patrizia Caiffa/Agencia SIR).- El santuario de Nuestra Señora de Fátima en Manizales ha sufrido graves daños; las iglesias y las estructuras eclesiásticas han sufrido numerosos daños a causa del terremoto de magnitud 7,4 que ha sacudido esta mañana (hora local) el departamento del Chocó en Colombia. Así lo ha comunicado a SIR el padre Adalberto López, párroco del santuario de Nuestra Señora de Fátima en Manizales y misionero de la Consolata, al relatar el miedo que se ha vivido y los daños sufridos por muchas estructuras eclesiásticas. Manizales se encuentra en la zona del Eje Cafetero y no está muy lejos del epicentro del seísmo.
La iglesia está considerada uno de los edificios más importantes del centro histórico de Manizales y está reconocida como patrimonio arquitectónico y cultural de Colombia. En 1984 fue declarada Monumento Nacional. La construcción de la actual catedral comenzó en 1928, después de que un incendio destruyera la iglesia anterior en 1926. En 1951, el templo fue elevado al rango de basílica menor por el papa Pío XII. «Ha habido muchos daños; muchas estructuras y edificios eclesiásticos han quedado dañados. Gracias a Dios, hasta ahora no se han registrado víctimas», cuenta el padre López, con quien contactamos por teléfono en Manizales, a pesar de que las líneas telefónicas están muy afectadas. «Aquí, en el santuario de la Consolata, el único santuario mariano de Manizales, vivimos once misioneros y todos estamos bien. Pero el santuario y la casa han sufrido graves daños. La población está muy asustada».
Todos estamos bien. Pero el santuario y la casa han sufrido graves daños. La población está muy asustada
El misionero de la Consolata describe los momentos del seísmo: «El terremoto se produjo a la hora en que la gente se dirigía al trabajo. Todas las empresas estaban comenzando la jornada laboral, los estudiantes entraban en el colegio y muchas personas se desplazaban para llegar a su lugar de trabajo. Esto provocó una gran congestión en la ciudad. Muchos edificios han sufrido daños graves. Tendremos que cerrar el santuario y esperar una autorización especial del Gobierno para reabrirlo, tras una inspección de la estructura para evaluar su estado». Aún no hay noticias de la diócesis de Quibdó, epicentro del terremoto. «Estamos intentando ponernos en contacto con ellos. Aún no sabemos si ha habido víctimas», precisa el padre López.
El padre Jaime Patias, responsable de comunicación de los Misioneros de la Consolata, informa a SIR de que «todos los misioneros de la Consolata en Colombia están a salvo», pero están recibiendo vídeos y fotos de Cali, Medellín, Buenaventura y Manizales «con muchos daños materiales en estructuras eclesiásticas y edificios completamente derrumbados. También se ven imágenes de la universidad, con todos los estudiantes. No sé si las personas que estaban dentro han podido salir». Al igual que ya ocurrió con el terremoto de Venezuela, «en estas emergencias nos ponemos inmediatamente en contacto con nuestros misioneros sobre el terreno para saber qué hacer —explica el padre Patias—. Cuando nos confirman que todos están bien, empezamos a ocuparnos de la población, de las parroquias y de las comunidades. Intentamos comprender bien qué ha ocurrido y cuáles son las necesidades. Por el momento aún no disponemos de datos precisos».
Según las últimas informaciones, el seísmo se produjo a las 7:34 hora local, a una profundidad de 96 km, en San José del Palmar, en el Chocó. El balance provisional sería de al menos 20 fallecidos en las ciudades de Manizales y Pereira.
En el departamento del Chocó se ha registrado además una víctima mortal y diez heridos, mientras que en Cali hay 19 edificios dañados, donde muchas personas se encuentran atrapadas bajo los escombros.
