Tiempo de la Creación: América Latina se moviliza por el agua
Más de 100 participantes de 18 países se reunirán en Bogotá para el Encuentro Hispanoamericano del Movimiento Laudato Si’, que clausurará el Tiempo de la Creación. La iniciativa se suma a campañas, celebraciones, procesos de formación e incidencia que ponen el cuidado del agua en el centro de la acción de la Iglesia en la región.
(Sebastián Sansón Ferrari / Vatican News).- Del 1 de septiembre al 4 de octubre, todas las Iglesias cristianas celebran el Tiempo de la Creación, un período dedicado a la oración, la reflexión y la acción por el cuidado de la casa común. En 2026, el agua ocupa un lugar central en esta convocatoria, que invita a reconocerla como don, fuente de vida y signo de renovación.
En América Latina, el Movimiento Laudato Si’ acompaña esta celebración a través de sus capítulos nacionales y de diversas iniciativas que buscan traducir la preocupación por la creación en acciones concretas. Entre ellas destaca el primer Encuentro Regional Hispanoamericano del Movimiento Laudato Si’, previsto en Bogotá del 1 al 5 de octubre, como cierre continental del Tiempo de la Creación.
Más de 100 participantes procedentes de dieciocho países de la región participarán en este encuentro presencial, una convocatoria que reunirá a laicos, religiosas, religiosos y sacerdotes comprometidos con el cuidado de la casa común. Entre los participantes se encuentran María Lía Zervino, miembro del Dicasterio para los Obispos; la hermana María Inés Castellaro, de la Confederación Latinoamericana de Religiosos (CLAR); Maureen Villanueva, de la Plataforma de Acción Laudato Si’; y Christina Leaño, codirectora del Movimiento Laudato Si’.
Para Cristina Chuquimarca Mosquera, subdirectora de Hispanoamérica del Movimiento Laudato Si’, la cita forma parte de un itinerario que busca articular los procesos locales y nacionales de la región. El movimiento ha vivido en los últimos años encuentros locales, nacionales y globales, incluido el encuentro con el Papa León XIV en Castel Gandolfo en 2025, durante la conferencia Raising Hope.
El encuentro de Bogotá adquiere además un significado particular ante el próximo viaje apostólico a Uruguay, Argentina y Perú que se llevará a cabo del 6 al 17 de noviembre de 2026. En Perú el Papa visitará el vicariato de Pucallpa, en la Amazonía peruana, donde el Movimiento Laudato Si’ cuenta con una presencia consolidada y un centro dedicado a la espiritualidad de la encíclica.
El agua, una preocupación regional
El agua no es solamente uno de los símbolos del Tiempo de la Creación de este año. Es también uno de los principales desafíos socioambientales de América Latina. Chuquimarca recuerda que la intención de oración del Papa León XIV para septiembre presenta el agua como un don y un símbolo de gracia y amor que renueva, al tiempo que invita a pedir perdón por haberla convertido en mercancía. En la región, explica, se trata de uno de los bienes más disputados.
Desde el Movimiento Laudato Si’ se está elaborando un mapeo de conflictos socioambientales acompañados por la organización. Según los datos mencionados por Chuquimarca, más del 40 % de las preocupaciones o conflictos registrados están relacionados con disputas por el agua. A ello se suman los impactos de proyectos extractivos y, más recientemente, el consumo de agua y energía asociado a los centros de datos utilizados para la inteligencia artificial.
La cuestión, subraya la responsable regional, no puede reducirse a una preocupación ambiental. También interpela la fe cristiana, porque la manera en que las sociedades se relacionan con los recursos revela, en su lectura, relaciones rotas con Dios, con los demás y con la propia creación.
Por ello, el Movimiento impulsa campañas de sensibilización sobre el agua y procesos de incidencia ante gobiernos locales y en espacios de elaboración de políticas públicas, con el objetivo de favorecer una distribución más equitativa de los recursos.
Cristina Chuquimarca Mosquera, subdirectora de Hispanoamérica del Movimiento Laudato Si' (©Movimiento Laudato Si')
De Ecuador a Colombia: iniciativas que buscan transformar
La presencia del Movimiento Laudato Si’ se extiende por casi todos los países latinoamericanos, con capítulos nacionales que mantienen actividades durante todo el año y que intensifican su labor durante la Semana Laudato Si’ y el Tiempo de la Creación.
En Ecuador, por ejemplo, se desarrolla una campaña sobre el consumo responsable del agua. En Paraguay y otros países de América Latina se promueven misas por el cuidado de la creación. Chile y México acogen conversatorios sobre la relación entre Laudato Si’ y Magnifica humanitas, mientras que Perú desarrolla actividades vinculadas al Tiempo de la Creación y a la preparación de la visita del Papa.
Una actividad del Movimiento Laudato Si'
También existen experiencias de incidencia política. Chuquimarca menciona el caso de Argentina, donde el movimiento ha participado en la construcción de una política pública relacionada con el consumo y el uso racional del agua. En toda la región, además, se han impulsado redes para la defensa de los defensores ambientales, especialmente de quienes protegen el agua, así como la participación en espacios internacionales vinculados con la biodiversidad y el cambio climático.
Colombia, sede del encuentro hispanoamericano, ofrece asimismo una experiencia de organización a través de un programa nacional de ecoparroquias, que aborda de manera transversal el cuidado de la tierra, el agua y los recursos confiados a las comunidades.
Una cuestión de fe
Para Chuquimarca, uno de los principales desafíos consiste en evitar que el compromiso ecológico sea entendido solamente como activismo. El cuidado de la creación, afirma, nace también de la fe. La contaminación del agua, el uso del plástico, las actividades extractivas, la construcción de infraestructuras vinculadas a la inteligencia artificial y los efectos de fenómenos climáticos como El Niño forman parte de un escenario que afecta de manera desigual a las comunidades. Hay poblaciones que denuncian la contaminación de sus fuentes de agua, la desaparición de aguas superficiales o la alteración de los cauces de los ríos por proyectos hidroeléctricos.
Ante esta realidad, el desafío es movilizar a las parroquias y a las Iglesias locales no solo para responder a las consecuencias, sino también para abordar las causas estructurales de la desigualdad y de la apropiación de los bienes comunes.
“Formarnos para hacer bien el bien” es, para la responsable del Movimiento, uno de los primeros pasos. El Programa de Animadores Laudato Si’ busca ofrecer esa formación y conducir posteriormente hacia la organización comunitaria, el cambio de hábitos y la participación en la vida pública.
Hacer una pausa para contemplar
El Tiempo de la Creación tiene también una dimensión espiritual. En medio de los conflictos ambientales y de las urgencias cotidianas, Chuquimarca invita a recuperar la capacidad de contemplar.
Mirar por la ventana, caminar por un parque, reconocer la procedencia de los alimentos o detenerse a pensar en aquello que sostiene la propia vida pueden convertirse en momentos de oración. El agua, recuerda, no está solamente fuera de nosotros: forma parte de nuestra propia constitución.
La conversión ecológica implica entonces reconocer como propio el dolor de la tierra y de los pobres y asumir la responsabilidad moral y cristiana de transformar las realidades que generan sufrimiento. Incluso las pequeñas acciones cotidianas pueden abrir un espacio de conexión con Dios.
El Tiempo de la Creación es, además, una iniciativa ecuménica. En distintos países, como Uruguay, el Movimiento Laudato Si’ trabaja junto a comunidades de diversas denominaciones cristianas. La preocupación común por la casa común se convierte así en un espacio de encuentro más allá de las diferencias confesionales.
Una red de esperanza
Frente a la sensación de impotencia que pueden provocar los desafíos ambientales, Chuquimarca insiste en la importancia de la organización. Hay acciones individuales, pero también familiares y comunitarias. “Nadie se salva solo”, afirma, al reivindicar la necesidad de construir redes de solidaridad capaces de generar cambios.
En este camino, el Movimiento Laudato Si’ ha impulsado también un mapa de iniciativas del Tiempo de la Creación. La herramienta permite visibilizar campañas, vigilias, acciones de cuidado del agua y otras experiencias que se desarrollan en distintos lugares del mundo. Los propios Animadores Laudato Si’ pueden registrar sus actividades.
La intención es que estas experiencias puedan reconocerse como parte de una red de interconexiones y que, posteriormente, un informe reúna las iniciativas para presentarlas al Papa. “La esperanza toma rostro”, resume Chuquimarca al referirse a estas acciones concretas.
En este contexto, el encuentro de Bogotá se presenta como otro espacio para fortalecer esos vínculos y compartir experiencias entre quienes, desde diferentes países y realidades eclesiales, buscan responder al desafío del cuidado de la casa común.
El mensaje, concluye la subdirectora de Hispanoamérica del Movimiento Laudato Si’, no está dirigido solamente a los católicos. “Todas las personas de buena voluntad tienen un espacio”, sostiene. La denominación religiosa no es lo fundamental, sino la misión compartida de cuidar la creación.
Y, ante la magnitud de los desafíos, queda una invitación a no resignarse. La frase de Pedro Arrupe que Chuquimarca recupera al final de la conversación resume ese horizonte: trabajar para que, cuando llegue el momento de partir, el mundo no continúe como si no se hubiera vivido en él.
