El viaje de León XIV a Argentina, un homenaje a Francisco, el Papa que nunca regresó a casa
León XIV rendirá un breve homenaje a Francisco el 9 de noviembre, durante su paso por la catedral de Buenos Aires, ciudad natal de Jorge Mario Bergoglio y de la que fue arzobispo entre 1998 y 2013
La figura de Francisco, el papa argentino que falleció el 21 de abril de 2025, sobrevolará durante la visita de León XIV la tierra natal de su antecesor, donde hace dos décadas comenzó a tejerse el vínculo que los unió para siempre y les permitió reencontrarse en Roma. Francisco, electo papa en marzo de 2013, nunca visitó Argentina como sumo pontífice.
Según fuentes eclesiales, León XIV rendirá un breve homenaje a Francisco el 9 de noviembre, durante su paso por la catedral de Buenos Aires, ciudad natal de Jorge Mario Bergoglio y de la que fue arzobispo entre 1998 y 2013.
"El deseo de que viniera como papa estaba en el corazón de todos los argentinos, pero entendemos muy bien por qué no vino: tenía miedo de que en Argentina se usara políticamente su visita. Hay un momento para todo y si no vino, quizás, es porque no era el momento", dijo a EFE Leonardo Ferrari, director del Departamento de Patrimonio de la basílica de Nuestra Señora de Luján, patrona de Argentina.
En este santuario, donde León XIV coronará el 11 de noviembre su visita a Argentina con la celebración de una misa multitudinaria, se exhiben como tesoros una rosa de plata y una sotana blanca que pertenecieron a Francisco y que fueron donados a la basílica por el actual pontífice.
La relación entre Bergoglio y Robert Prevost comenzó a tejerse cuando el primero era arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado de Argentina y el estadounidense se desempeñaba como prior general de la Orden de San Agustín (2001-2013), lo que le llevó a visitar Argentina en 2004 y 2013.
Una foto, que se hizo viral cuando Prevost fue electo papa en mayo de 2025, los muestra a ambos celebrando misa en Buenos Aires. Fue en 2004, cuando nadie imaginaba que ambos serían pontífices.
La relación entre ambos no fue fácil al inicio. El propio León XIV reveló a Elise Ann Allen -autora de la biografía 'León XIV: ciudadano del mundo, misionero del siglo XXI'- que hubo "un par de incidentes" cuando Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires y él, prior general de los agustinos.
"Él me había pedido algo. Tenía que ver con cuestiones de personal y tomé decisiones que eran contrarias a lo que él había solicitado. Así que, cuando se convirtió en papa, pensé: 'Bueno, él sabe quién soy, no me va a llamar para ser obispo, porque sabe que le diré que no, dependiendo del asunto'", relató.
Tras el cónclave, Francisco celebró su primera misa pública el 17 de marzo de 2013 en la parroquia de Santa Ana del Vaticano, confiada a los agustinos, y allí Prevost se reencontró con Bergoglio.
"Me pregunté si se habría acordado de mí y cuando llegó y entró en la sacristía, al verme, me reconoció inmediatamente y empezamos a hablar", recordaría Prevost en una entrevista con Vatican News el 22 de abril de 2025, un día después de la muerte de Francisco.
Según contó León XIV, tiempo después del inicio del pontificado de Francisco, apoyó al papa y se puso en contra de un funcionario de la Santa Sede en un asunto que prefirió no revelar.
"Me enfrenté a alguien en la Santa Sede y él (Francisco) me dijo, cuando estaba terminando mi mandato como prior general: 'Nunca olvidaré lo que hiciste en aquella ocasión'. Y, aparentemente, no lo olvidó", relató en la biografía escrita por Allen.
Prevost cree que ese episodio y el saber que era un hombre "franco" y que "decía las cosas como las veía" llevaron a Francisco a designarlo, en noviembre de 2014, como administrador apostólico de la diócesis peruana de Chiclayo y en septiembre de 2015 como obispo en ese lugar.
Siguieron renovados votos de confianza por parte de Francisco: en julio de 2019 le nombró miembro de la Congregación para el Clero; en abril de 2020, administrador apostólico de la diócesis peruana de Callao; y en noviembre de ese año, miembro de la Congregación para los Obispos.
El 30 de enero de 2023, Francisco lo convocó a Roma como prefecto del Dicasterio para los Obispos y en el consistorio del 30 de septiembre de ese mismo año, lo creó cardenal.
¿Qué vio Francisco en Prevost para confiarle ese rol clave en la Iglesia? Según Allen, Francisco valoró su competencia en la administración, su capacidad para llevar a cabo las cosas "sin crear conflicto", su "compromiso de larga data" con la justicia social y su "reputación" de ser "amigo de los pobres".
También su "sinodalidad", es decir, su manera de ser, vivir y trabajar, de "caminar juntos".
Prevost admiraba a Francisco. "Hasta el final, quiso darlo todo a su ministerio, a su trabajo, a su servicio en la Iglesia", dijo el papa León XIV de Francisco al recordar sus encuentros semanales con el pontífice argentino.
En esas reuniones se trataban temas importantes, pero Francisco se despedía con un solo consejo: "No pierdas el sentido del humor, tienes que sonreír".