1 de Marzo: II Domingo de Cuaresma
1 de marzo: II Domingo de Cuaresma
Texto bíblico
«Sal de tu tierra, de tu patria, y de la casa de tu padre, hacia la tierra que te mostraré. Haré de ti una gran nación, te bendeciré, haré famoso tu nombre y serás una bendición. Bendeciré a los que te bendigan, maldeciré a los que te maldigan, y en ti serán benditas todas las familias de la tierra». (Gen 12, 1-3)
Texto evangélico
“Seis días más tarde, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y subió con ellos aparte a un monte alto. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y una voz desde la nube decía: «Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo». (Mt 17, 1-9)
Comentario
En la primera lectura se destaca la figura de Abram, y la bendición que le ofrece Dios, si obedece a la llamada. No solo el patriarca será bendecido, sino que por su obediencia serán bendecidas las familias de la tierra.
De manera paralela, la Iglesia escoge para este segundo domingo el texto evangélico de la transfiguración de Jesús. Si Dios bendijo copiosamente a Abram, mayor es la complacencia que manifiesta por la obediencia de su Hijo, hasta el extremo de declararlo “Hijo amado”.
Si por la obediencia del patriarca se bendecirán todas las familias de la tierra, por la obediencia de Jesús se redimirá y divinizará la humanidad entera. El secreto de la oblación de Jesús es saberse amado de Dios. El Nazareno no es un voluntarista que recorre los caminos anunciando un discurso ideológico, sino el Hijo amado de Dios, quien anuncia a todos los pueblos la salvación.
Propuesta
Déjate decir que eres amado de Dios.