1 de mayo: San José Obrero
1 de mayo: IV Viernes de Pascua
San José Obrero
Texto evangélico
“No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino». Tomás le dice: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?». Jesús le responde: «Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí” (Jn 14, 1-6).
Comentario
Inmediatamente antes del texto que se proclama hoy, se encuentra la negativa de Jesús a Pedro, la cual suscita un clima de tristeza; Jesús le responde que no podrá acompañarle en la consumación del proyecto de dar la vida. Sin embargo, a Tomás el Maestro le responde de la forma más solemne sobre su propia identidad: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”.
Los exegetas se fijan en la palabra “moradas”, en concordancia con la pregunta inicial de los discípulos: “¿Dónde moras?”. Jesús responde ahora que en la casa de su Padre hay muchas moradas.
El texto revela la identidad divina de Jesús. Esta triple definición significa que Él es el único mediador, al ser el camino; el revelador, al ser la verdad; y el salvador, al ser la vida. Esta identidad está precedida por la expresión “Yo soy”, que hace referencia directa a la identidad divina revelada en las Escrituras.
Propuesta
Santifícate en el trabajo.