13 de septiembre: XXIV Domingo del Tiempo Ordinario
13 de septiembre: XXIV Domingo del Tiempo Ordinario
Texto evangélico
“Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?». Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete” (Mt 18, 21-22).
Comentario
El perdón no es debilidad ni quiebra o fracaso. El perdón es rehabilitador cuando se hace por amor, por consejo evangélico y se practica siempre como distintivo cristiano, aunque se aprovechen de ello.
Dios perdona siempre; tú debes perdonar siempre y debes perdonarte siempre: es lo que significa «setenta veces siete». Quien no perdona se condena a sí mismo a vivir permanentemente en la mala memoria. Aquellos que no perdonan, justificándose en la gravedad de la ofensa recibida, se esclavizan a sí mismos y se convierten en víctimas del odio; y quien perdona, pero no olvida, queda atrapado en el resentimiento.
La paz interior, la unificación del ser, la capacidad creativa, la libertad del corazón y la posibilidad de convivir socialmente se experimentan cuando se perdona de corazón. Un argumento un tanto egoísta que me repito a mí mismo es: si yo necesito ser perdonado, el perdón que ofrezco es la siembra del perdón que necesito.
Propuesta
Perdona siempre