16 de abril: II Jueves de Pascua
16 de Abril: II Jueves de Pascua
Texto Evangélico
“Yo no soy el Mesías, sino que he sido enviado delante de él”. El que tiene la esposa es el esposo; en cambio, el amigo del esposo, que asiste y lo oye, se alegra con la voz del esposo; pues esta alegría mía está colmada. Él tiene que crecer, y yo tengo que menguar. El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo está por encima de todos” (Jn 3, 28-31),
Comentario
La Liturgia de la Palabra da un salto en la lectura continuada del Evangelio de san Juan, porque el texto omitido ya se ha proclamado en otro momento. Sin embargo, el testimonio del Bautista esclarece tanto su propia identidad como la de Jesús, a quien describe como esposo.
En la lectura del Evangelio se debe tener en cuenta el contexto. Desde una mirada de conjunto, descubrimos los ejes transversales del Cuarto Evangelio. Si ya hemos aludido a que san Juan nos revela en su texto la identidad de Dios, porque aparece al principio y al final (Jn 1,1 y 20,31), también se descubre, por la misma lógica, un eje eclesial (Jn 1,14–21,24).
Si cabe descubrir el eje revelador de Dios, de Jesucristo y de la Iglesia, del mismo modo cabe constatar el hilo conductor del amor divino, que se manifiesta en una pregunta: «¿Qué buscáis?» (Jn 1,38). Esta cuestión reaparece en la mañana de Pascua dirigida a María Magdalena: «¿A quién buscas?» (Jn 20,15), para, finalmente, percibir la pregunta insoslayable: «¿Me amas más que estos?» (Jn 21,15). En expresión de Jesús Girón: «El amor de Jesús hacia el Padre y hacia la humanidad vertebra todo el evangelio de san Juan».
Propuesta
“¿Qué buscas?”