16 de julio: Virgen del Carmen
16 de julio: La Virgen del Carmen
Texto bíblico
“El desierto y el yermo se regocijarán, se alegrará la estepa y florecerá, germinará y florecerá como flor de narciso, festejará con gozo y cantos de júbilo. Le ha sido dada la gloria del Líbano, el esplendor del Carmelo y del Sarón. Contemplarán la gloria del Señor, la majestad de nuestro Dios. Fortaleced las manos débiles, afianzad las rodillas vacilantes” (Isa 35, 1-3).
Comentario
En Haifa, en el límite de la cordillera del Monte Carmelo, se levanta el santuario carmelitano en honor a la Virgen del Carmen, al que acuden los judíos por el recuerdo del profeta Elías, los musulmanes por venerar a la madre del profeta Jesús, y los cristianos, devotos de Nuestra Señora, la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo. Cuando se visita el santuario, alegra ver la resonancia española al contemplar los medallones de alabastro en honor a santa Teresa de Jesús y san Juan de la Cruz.
Sin duda, la Orden del Carmen mantiene uno de los lugares más interreligiosos de Tierra Santa. La imagen de la Virgen que se venera en el Monte Carmelo aparece sentada, como quien no tiene prisa, y recibe atenta las súplicas de tantos hombres y mujeres que se acercan a la cornisa con la vista más bella de Israel.
Los pueblos del mar celebran muy especialmente a la Virgen del Carmen, e incluso la procesionan en barco por las bahías de pueblos y ciudades marítimas. A ella cabe invocarla como Estrella del Mar. San Bernardo compuso una oración que cantamos en Buenafuente: «Mira a la estrella, invoca a María. Si te protege, nada tendrás que temer; si te guía, no te fatigarás. Que María no se aparte de tu boca ni se aparte de tu corazón».
Propuesta
María es refugio y auxilio de los que la invocan.