17 de abril; II Viernes de Pascua

Crismón
Crismón

17 de abril: II Viernes de Pascua

Texto evangélico

Jesús entonces levantó los ojos y, al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe: «¿Con qué compraremos panes para que coman estos?». Lo decía para probarlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer. Felipe le contestó: «Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo». Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es eso para tantos?». Jesús dijo: «Decid a la gente que se siente en el suelo». Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; solo los hombres eran unos cinco mil. Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado. Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: «Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se pierda». Los recogieron y llenaron doce canastos con los pedazos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido” (Jn 6, 5-13).

Comentario

La multiplicación de los panes es el cuarto signo de Jesús, el signo central. Las bodas de Caná, la curación del hijo del funcionario real y la curación del paralítico de Betesda preceden a la multiplicación de los panes y los peces. No es indiferente que la magnanimidad de Jesús se ubique en el centro de sus signos; según el Cuarto Evangelio, expresa la gratuidad de Dios.

Jesús, al convertir seis tinajas llenas de agua en vino, al dejar doce cestos de pan sobrante y al realizar la pesca milagrosa —que reventaba las redes de dos barcas—, manifiesta un amor desbordante que supera toda precariedad. Esta desmesura se convierte en medida de referencia tanto en el perdón —«setenta veces siete»— como en la actitud de vida: «No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados; dad y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida y rebosante, pues con la medida con que midáis se os medirá a vosotros» (Lc 6, 37-38).

El Evangelio según san Juan no describe la Última Cena y, en cambio, en circunstancias paralelas, relata la multiplicación de los panes y el discurso del pan de vida: «Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos» (Jn 6, 3-4). Ningún detalle es gratuito. Jesús se sienta en el monte con los suyos, en clara referencia a la cena de Pascua.

Propuesta

Acércate a la mesa del Señor.

También te puede interesar

Lo último

stats