22 de mayo: Semana del Cenáculo (VI)
Don de Ciencia
22 de Mayo: VII Viernes de Pascua
Semana del Cenáculo. Don de Ciencia
Texto evangélico
“Después de comer, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?». Él le contestó: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Jesús le dice: «Apacienta mis corderos». Por segunda vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?». Él le contesta: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Él le dice: «Pastorea mis ovejas». Por tercera vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?». Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez: «¿Me quieres?» y le contestó: «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero». Jesús le dice: «Apacienta mis ovejas. En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras». Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme».” (Jn 21, 15-19)
Comentario
Llegamos al final del Tiempo Pascual. La Iglesia proclama el último capítulo del Cuarto Evangelio. El texto que hoy se lee en la Liturgia Eucarística destaca las tres veces que Jesús pregunta a Simón Pedro si le ama; el apóstol, sin embargo, no se atreve a responder con la misma calidad de amor con la que Jesús le declara el suyo.
Si los dones de Sabiduría y Entendimiento nos posibilitan amar según Dios y conocer su voluntad, el Espíritu Santo también nos concede el don de Ciencia. Gracias a él, miramos la realidad, la historia y los acontecimientos a través de la bondad divina, sin quedar atrapados en la cosificación de las circunstancias.
El Evangelio nos enseña cómo debemos amar con libertad. Cuando Jesús le pregunta a Simón, hijo de Juan, si le ama, no se quedan atrapados en una mera relación afectiva; el amor divino es circular, abierto, transitivo y fecundo. Cada vez que el Maestro pregunta al discípulo si le quiere, Pedro recibe una misión objetivadora: «Pastorea».
Propuesta
Espíritu Santo, derrama sobre nosotros el don de Ciencia.