23 de Mayo: Semana del Cenáculo (VI)
Don de Piedad
23 de mayo: VII Sábado de Pascua
Semana del Cenáculo. Don de Piedad (VI)
Texto evangélico
“Pedro, volviéndose, vio que les seguía el discípulo a quien Jesús amaba. Al verlo, Pedro dice a Jesús: «Señor, y este, ¿qué?». Jesús le contesta: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué? Tú sígueme». Entonces se empezó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no moriría. Pero no le dijo Jesús que no moriría, sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué?». Este es el discípulo que da testimonio de todo esto y lo ha escrito; y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni el mundo entero podría contener los libros que habría que escribir” (Jn 21, 20-25).
Comentario
Hemos llegado al término de los 50 días de Pascua y nos disponemos a celebrar la solemne vigilia de Pentecostés, en la que pediremos la venida del Espíritu Santo con sus dones; entre ellos, el don de piedad, que motiva un seguimiento de Jesús desde el amor.
El papa Francisco, en sus catequesis, explicó el don de piedad: «Es nuestra amistad con Dios, que nos ha dado Jesús; una amistad que cambia nuestras vidas y nos llena de entusiasmo y alegría. Cuando el Espíritu Santo nos hace sentir la presencia de Dios y su amor por nosotros, nos reconforta el corazón y nos mueve de modo natural a la oración y la celebración» (4 de junio de 2014).
El seguimiento que Jesús pide a Pedro nace después de su profesión de amor. No es un seguimiento ascético, sino «enamorado», consciente de que somos amados por Dios; una experiencia que suscita la respuesta generosa que conlleva el don de piedad, regalo del Espíritu Santo que transforma la relación con Dios, permitiéndonos sentirlo como un Padre amoroso y cariñoso, y a Jesús como amigo y hermano.
Propuesta
Espíritu Santo, derrama en nosotros el don de Piedad.