26 de abril: IV Domingo de Pascua
Jornada Mundial de oración por las vocaciones
26 de abril: IV Domingo de Pascua
Jornada Mundial de oración por las vocaciones
Texto evangélico
“En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante” (Jn 10, 8-11).
Comentario
Hay quien interpreta el pasaje del Buen Pastor a la luz del signo anterior: el ciego de nacimiento. Otros ven, de manera anticipada, la concreción del signo de la resurrección de Lázaro. En cualquier caso, la mediación esencial de Jesús es el mensaje central: Él es la puerta. Por eso, la Iglesia termina constantemente sus oraciones diciendo: «Por Jesucristo, nuestro Señor»; y en la Liturgia Eucarística, el canon culmina con la aclamación: «Por Cristo, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente... todo honor y toda gloria».
Jesús es el Mediador; quien desee sentir la vida de Dios ha de pasar por la mediación de Cristo. Bonhoeffer llegó a afirmar:
«[Cristo] con su encarnación se ha interpuesto entre mí y el mundo [...]. Él quiere ser el medio, todo debe suceder únicamente por Él. Cristo se encuentra no solo entre mí y Dios, sino también entre mí y el mundo, entre mí y los otros hombres y cosas. [...] Es preciso romper con las relaciones inmediatas de la vida; es preciso que el que ha sido llamado se convierta en un individuo delante del Mediador. [...] Después de Jesús, no hay para sus discípulos ninguna relación inmediata en el plano natural, histórico o vivencial» (El precio de la gracia, Sígueme, Salamanca, 1986, 3.ª ed., pp. 58-59).
La parábola o imagen del Buen Pastor produce en nosotros una atracción bucólica; sin embargo, al proyectarse Jesús en esta imagen, asume la figura de quienes en su tiempo eran marginados, pues los pastores no podían guardar el sábado y tenían las manos manchadas de sangre por asistir a los partos del ganado.
Propuesta
Reza al dueño de la mies que no falten obreros en su mies.