Última hora:
Vox rompe con la Iglesia

4 de mayo: V Lunes de Pascua

Mes de las flores

tulipanes
tulipanes

4 de mayo: V Lunes de Pascua

Texto evangélico

“El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él». Le dijo Judas, no el Iscariote: «Señor, ¿qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no al mundo?». Respondió Jesús y le dijo: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él” (Jn 14, 21-23).

Comentario

Sorprende que, en un solo versículo del texto evangélico, aparezca reiterado cuatro veces el verbo agapao, que representa el modo de amar de Dios. Quizá el secreto de esta forma de amar resida en que es Dios quien toma la iniciativa; por nuestra parte —como le sucedió al apóstol Pedro—, difícilmente nos atreveríamos a profesar un amor tan divino por cuenta propia.

El cuarto evangelio es un ofrecimiento esponsal, no solo de Jesús hacia nuestra humanidad, sino de Dios mismo. El Señor llega a afirmar que Él y el Padre harán morada en quien guarda su palabra. Santa Teresa de Jesús plasmaría sus experiencias místicas, precisamente, en el libro de las Moradas. La maestra espiritual afirma: «Mientras menos tuviéremos acá, más gozaremos en aquella eternidad, adonde son las moradas conforme al amor con que hemos imitado la vida de nuestro buen Jesús» (F 14, 5).

Quizá solo quepa comprender la expresión de Jesús desde la afirmación que el mismo san Juan escribe: «En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo como víctima de propiciación por nuestros pecados» (1 Jn 4, 10).

Propuesta

Deja que sea Jesús quien ame en ti.

También te puede interesar

Lo último

stats