Hijo Amado de Dios
3 de enero: Octava de Navidad
¿Invocas el nombre de Jesús en tu oración?
“Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?”. Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, os digo la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito. En cambio, si me voy, os lo enviaré” (Jn 16, 5-7).
Toda despedida es triste. En los momentos en que se sufre el despojo de un amigo o de cualquier ser querido, se encoge el corazón. Es el tiempo de comprobar por una parte hasta qué extremo se ama a una persona, y por otro lado, el grado de maduración personal. Una prueba de amor es desear lo mejor para quien se ama, incluso a costa de la dolorosa separación.
“En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa” (Jn 16, 23-24).
¿Invocas el nombre de Jesús en tu oración?
También te puede interesar
Hijo Amado de Dios
3 de enero: Octava de Navidad
Testimonio de amistad
2 de enero: San Basilio y san Gregorio Nacianceno
Año nuevo 2026
1 de enero 2026: La Madre de Dios
Fin de año
31 de diciembre: Octava de Navidad
Lo último