III Lunes de Adviento
TIEMPO DE ADVIENTO – TIEMPO DE ESPERANZA
TERCER LUNES DE ADVIENTO
TEXTO BÍBLICO
“El Señor es bueno y es recto, y enseña el camino a los pecadores; hace caminar a los humildes con rectitud, enseña su camino a los humildes” (Sal 24).
TEXTO PATRÍSTICO
“Tú, el más bueno y el sumo bien, amas con un amor que es tu bondad misma, el Espíritu Santo que procede del Padre y del Hijo, el cual, desde el comienzo de la creación, se cierne sobre las aguas, es decir, sobre las mentes fluctuantes de los hombres, ofreciéndose a todos, atrayendo hacia sí a todas las cosas, inspirando, aspirando, protegiendo de lo dañino, favoreciendo lo beneficioso, uniendo a Dios con nosotros y a nosotros con Dios” (Abad san Guillermo).
TEXTO PONTIFICIO
“« Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él » (1 Jn 4, 16). Estas palabras de la Primera carta de Juan expresan con claridad meridiana el corazón de la fe cristiana: la imagen cristiana de Dios y también la consiguiente imagen del hombre y de su camino. Y, puesto que es Dios quien nos ha amado primero (cf. 1 Jn 4, 10), ahora el amor ya no es sólo un « mandamiento », sino la respuesta al don del amor, con el cual viene a nuestro encuentro” (Benedicto XVI, Deus Caritas est 1).
TEXTO LITÚRGICO
“Y tanto amaste al mundo, Padre santo, que, al cumplirse la plenitud de los tiempos, nos enviaste como salvador a tu único Hijo. El cual se encarnó por obra del Espíritu Santo, nació de María, la Virgen, y así compartió en todo nuestra condición humana menos en el pecado; anunció la salvación a los pobres, la liberación a los oprimidos y a los afligidos el consuelo” (Plegaria IV).
CONSIDERACIÓN
Puede parecer manida la expresión más fundante de nuestra fe. “Dios es amor”. Y, sin embargo, en esta verdad revelada se funda toda nuestra confianza. Porque Dios no envía a su Hijo al mundo para condenarlo, sino para salvarlo. Quien crea que Dios le ama edifica su historia sobre roca.
PROPUESTA
¿Das fe a que eres amado de Dios?
TERCER LUNES DE ADVIENTO
TEXTO BÍBLICO
“El Señor es bueno y es recto, y enseña el camino a los pecadores; hace caminar a los humildes con rectitud, enseña su camino a los humildes” (Sal 24).
TEXTO PATRÍSTICO
“Tú, el más bueno y el sumo bien, amas con un amor que es tu bondad misma, el Espíritu Santo que procede del Padre y del Hijo, el cual, desde el comienzo de la creación, se cierne sobre las aguas, es decir, sobre las mentes fluctuantes de los hombres, ofreciéndose a todos, atrayendo hacia sí a todas las cosas, inspirando, aspirando, protegiendo de lo dañino, favoreciendo lo beneficioso, uniendo a Dios con nosotros y a nosotros con Dios” (Abad san Guillermo).
TEXTO PONTIFICIO
“« Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él » (1 Jn 4, 16). Estas palabras de la Primera carta de Juan expresan con claridad meridiana el corazón de la fe cristiana: la imagen cristiana de Dios y también la consiguiente imagen del hombre y de su camino. Y, puesto que es Dios quien nos ha amado primero (cf. 1 Jn 4, 10), ahora el amor ya no es sólo un « mandamiento », sino la respuesta al don del amor, con el cual viene a nuestro encuentro” (Benedicto XVI, Deus Caritas est 1).
TEXTO LITÚRGICO
“Y tanto amaste al mundo, Padre santo, que, al cumplirse la plenitud de los tiempos, nos enviaste como salvador a tu único Hijo. El cual se encarnó por obra del Espíritu Santo, nació de María, la Virgen, y así compartió en todo nuestra condición humana menos en el pecado; anunció la salvación a los pobres, la liberación a los oprimidos y a los afligidos el consuelo” (Plegaria IV).
CONSIDERACIÓN
Puede parecer manida la expresión más fundante de nuestra fe. “Dios es amor”. Y, sin embargo, en esta verdad revelada se funda toda nuestra confianza. Porque Dios no envía a su Hijo al mundo para condenarlo, sino para salvarlo. Quien crea que Dios le ama edifica su historia sobre roca.
PROPUESTA
¿Das fe a que eres amado de Dios?