Si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros: III Viernes de Cuaresma

III Viernes de Cuaresma
III Viernes de Cuaresma

Tiempo de amar

III Viernes de Cuaresma

(Oseas 14,2-10; Salmo 80; Marcos 12,28b-34)

Texto bíblico 

«¿Qué mandamiento es el primero de todos?» Respondió Jesús: «El primero es: “Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”. El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay mandamiento mayor que estos» (Mc 12,28-31). 

Tiempo de amar 

En la Biblia el amor a Dios y al prójimo que pide el Mandamiento Principal es amor de ágape, desinteresado, amor de caridad. Es conocido el comentario de san Bernardo: “El amor basta por sí solo. El amor no requiere otro motivo fuera de él mismo, ni tampoco ningún provecho; su fruto consiste en su misma práctica. Amo porque amo, amo por amar”. Cuando el evangelista se refiere a amar a Dios y al prójimo, en el texto original se comprueba que no hay diferencia de calidad. 

Jesús nos ama con el amor más grande 

El Evangelio no solo revela el amor de ágape de Jesús a su Padre, sino que cuando se comunica con los suyos, les explicita: “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos” (Jn 15,13-14). Jesús en el lavatorio de los pies, arrodillado ante sus discípulos, no solo manifiesta el gesto humilde del esclavo ante su amo, sino el gesto entrañable de la madre hacia su hijo, y de la esposa hacia su esposo.

Propuesta

“Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros: os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis” (Jn 13,13-15).

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