¡Déjate curar por Dios! I Sábado de Adviento

I Sábado de Adviento
I Sábado de Adviento

La Compasión

07 I Sábado de Adviento: (Isa 30, 19-21.23-26; Mt 9, 35-10, 1.6-8) 

Ventana: La compasión: 

Dios no se desentiende de su criatura, la acompaña y se compadece de ella a través de mediaciones y sobre todo a través del don del Espíritu, quien dirige nuestros pasos por el sendero de la consolación: “Si te desvías a la derecha o a la izquierda, tus oídos oirán una palabra a tus espaldas que te dice: «Este es el camino, camina por él» (Isa 30, 21). La insinuación del Maestro interior se percibe por la paz. 

Las Escrituras aseguran la compasión divina: “Cuando el Señor vende la herida de su pueblo y cure las llagas de sus golpes (Isa 30, 26). Jesús lleva a término la profecía: “Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor” (Mt 9, 36). 

Las lecturas litúrgicas de Adviento ofrecen un mensaje esperanzador. El texto sagrado asegura la revelación de las piadosas entrañas de Dios. El Dios revelado es misericordioso, lento a la ira y rico en piedad, y Jesús es la manifestación plena de la identidad divina. Él se proyecta en el buen samaritano, quien cura y venda nuestras heridas. 

Propuesta 

¡Déjate curar por Dios! 

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