¿Te sientes acompañado? ¿Eres misionero? VII Domingo de Pascua. La Ascensión del Señor

VII Domingo de Pascua. La Ascensión del Señor
VII Domingo de Pascua. La Ascensión del Señor

La edícula de la Ascensión, Monte de los Olivos

VII Domingo de Pascua 

Ascensión de Nuestro señor a los cielos 

Los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron. Acercándose a ellos, Jesús les dijo: «Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos»” (Mt 28, 16-20). 

Comentario 

El evangelista san Mateo ubica la Ascensión del Señor en Galilea.  Los otros evangelistas la sitúan sobre el Monte de los Olivos, en Judea. A este monte también se le llamaba el lugar de los galileos. Cuando los peregrinos venían de esa región a Jerusalén, se asentaban en la falda del Monte de los Olivos, de ahí la posible concordancia de los diferentes testimonios evangélicos.

Si hay una promesa de Jesús que debe darnos confianza, es su declaración solemne momentos antes de desaparecer de su vista: “Sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos”. Quien da fe a esta promesa de Jesús sentirá un acompañamiento interior permanente, a pesar de las posibles pruebas. 

Todos los cristianos nos convertimos en misioneros, y no solo como obligación, sino como deber de justicia hacia nuestros hermanos, pues todos tienen derecho a conocer hasta qué extremo son amados por Dios. La misión evangelizadora se funda en las palabras de Jesús como anuncio de salvación, por la obra redentora que ha llevado a cabo en obediencia a su Padre. 

Propuesta 

¿Te sientes acompañado? ¿Eres misionero? 

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