Hijo Amado de Dios
3 de enero: Octava de Navidad
No pactes con tus caídas.
«¿Quieres quedar sano?». El enfermo le contestó: «Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se remueve el agua; para cuando llego yo, otro se me ha adelantado». Jesús le dice: «Levántate, toma tu camilla y echa a andar».” (Jn 5, 6-8)
“Entonces Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre. El tentador se le acercó y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes». (Mt 4,1-4)
Jesús cae al suelo y se levanta, para que nosotros nunca pactemos con la caída ni pensemos que, si vamos a volver a caer, ¿para qué levantarnos? El secreto del camino espiritual no está en no tropezar o caer, sino en levantarse siempre, abriéndose a la misericordia de Dios. Nada es irremediable para quien reconoce su debilidad y se abre a la gracia.
“Dirige tu mirada, Señor, sobre esta familia tuya por la que nuestro Señor Jesucristo no dudó en entregarse a los verdugos y padecer el tormento de la cruz” (Oración del Viernes Santo).
No pactes con tus caídas.
También te puede interesar
Hijo Amado de Dios
3 de enero: Octava de Navidad
Testimonio de amistad
2 de enero: San Basilio y san Gregorio Nacianceno
Año nuevo 2026
1 de enero 2026: La Madre de Dios
Fin de año
31 de diciembre: Octava de Navidad
Lo último