Fernando Valera: “No nos conformamos con que la España vaciada sea un peso que cae sobre los hombros y te aplasta"
"La Iglesia pone su grano de arena para mirar el futuro con fe", señala el obispo de Zamora en los micrófonos de la COPE
“Lo que es bueno para Zamora es bueno para la Iglesia. El que nos busque para trabajar en común estamos ahí”. El obispo de Zamora, Fernando Valera, que esta semana ha cumplido 66 años, conversa en los micrófonos de COPE sobre 'EsperanZa', la última edición de Las Edades del Hombre, que podrá visitarse en la catedral castellana hasta el próximo Domingo de Pascua.
"No nos conformamos con que la España vaciada sea un peso que cae sobre nuestros hombros, es un reto a nivel de fe", señala el titular de la diócesis, quien insiste en que iniciativas como Las Edades (en Zamora hay muchas otras, como la fundación ZamorArte), sirven para demostrar que "la Iglesia pone su grano de arena para mirar el futuro con fe".
En conversación con 'La Tarde', Valera subraya que lo maravilloso de la diócesis “es que podemos hacer proyectos comunes con todo el mundo, porque conoces a la gente con su nombre y apellidos”. Y con sus sufrimientos, como en la propia exposición se refleja (en el espacio para los menores) un recuerdo a los afectados por los incendios de la Culebra. Pero también por las víctimas de los viajes en cayuco.
“El deseo de la Iglesia era poner su grano de arena y decir una palabra importante, 'esperanza' antes esa situación de desamparo, trágica de perder gran parte del medio natural de la provincia, ver a gente mayor acogida en pabellones y nace la idea de que la Iglesia ponga su grano de arena para mirar el futuro con fe, decir que merece la pena trabajar por Zamora e ilusionarse en proyectos comunes”, reflexiona el obispo, quien ve en Las Edades "una oportunidad para la evangelización".
“Una palabra que la recorre transversalmente es 'no tengas miedo', es decir confía en ti, en los medios que tienes, con lo que eres”, ha expresado, haciendo hincapié en la oportunidad que 'EsperanZa' tiene para atraer turismo en una provincia afectada por la despoblación. “No nos conformamos con que la España vaciada sea un peso que cae sobre los hombros y te aplasta, esta realidad es también un reto de futuro para nosotros a nivel de la fe y poner nuestro grano de arena con todo lo que es el patrimonio de la Iglesia para que genere vida, economía, encuentro entre las personas”, concluye Valera.
