Preces de Fieles (D. 32º TO B 2ª l. (11.11.2018): la obediencia al Amor termina en la gloria

La vida de Jesús revela el proyecto divino sobre la vida humana. Jesús descubre el verdadero rostro de Dios (Heb 1,2): Dios es Amor y llama a vivir en amor. El amor hace de la vida un cielo y nos lleva al cielo definitivo. Pidamos vivir como Jesús diciendo: “queremos amar a todos como tú, Señor”.

Por la Iglesia:
- que obedezca al Amor a pesar de los sufrimientos;
- que se identifique con los más débiles.
Roguemos al Señor: “queremos amar a todos como tú, Señor”.

Por los servidores de la Iglesia:
- que su dignidad no sean ropajes, títulos y reverencias;
- que su dignidad sea vivir pobremente, y con humanidad.
Roguemos al Señor: “queremos amar a todos como tú, Señor”.

Por la paz social:
- que sea fruto de la solidaridad, de la ayuda mutua, del respeto...;
- que todos tengan trabajo digno y suficiente para vivir.
Roguemos al Señor: “queremos amar a todos como tú, Señor”.

Por los políticos, cuidadores del bien común:
- que sean trabajadores honrados y cuiden el bienestar de todos;
- que animen a todos a participar en el bien común.
Roguemos al Señor: “queremos amar a todos como tú, Señor”.

Por los más necesitados:
- que sean activos, responsables, agradecidos...;
- que acepten la ayuda desinteresada de quienes buscan su recuperación.
Roguemos al Señor: “queremos amar a todos como tú, Señor”.

Por esta celebración:
- que sea una vivencia del Amor que nos acompaña siempre;
- que nos abra el corazón al trabajo por los más necesitados.
Roguemos al Señor: “queremos amar a todos como tú, Señor”.

Aferrados a tu amor, queremos, Jesús de todos, integrarnos en el “sacrificio” de tu vida:
“hacer sagrada” cada vez más nuestra vida amando hasta la plenitud de la resurrección. Te pedimos humildemente perseverar en tu Amor por los siglos de los siglos.

Amén.

Rufo González
Jaén, noviembre 2018
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