Preces de los Fieles (D. 22º TO B 30.08.2015)
Hoy Jesús, en el evangelio, se enfrenta a la hipocresía de los fariseos.
17 veces ponen los evangelios en labios de Jesús la palabra “hipócritas”
para denunciar el comportamiento de los dirigentes religiosos de su pueblo.
Pidamos que nuestras comunidades se vean libres de hipocresía, diciendo: queremos “llevar a la práctica tu mensaje”, Señor (Sant 1,22).
Por todos los que formamos la Iglesia:
- que vivamos el amor “que hacer salir el sol y bajar la lluvia sobre buenos y malos;
- que no impongamos más carga que el amor de Jesús.
Roguemos al Señor: queremos “llevar a la práctica tu mensaje”, Señor (Sant 1,22).
Por nuestros pueblos:
- que cuiden las relaciones humanas con respeto y comprensión;
- que el ambiente de vida sea solidario, sin críticas destructivas.
Roguemos al Señor: queremos “llevar a la práctica tu mensaje”, Señor (Sant 1,22).
Por nuestros niños y jóvenes:
- que eviten la crueldad, la grosería, la violencia...;
- que fomenten el deporte, el estudio, el esfuerzo por mejorar la vida.
Roguemos al Señor: queremos “llevar a la práctica tu mensaje”, Señor (Sant 1,22).
Por los padres y educadores:
- que no se desentiendan de la educación de los hijos y alumnos;
- que sean sinceros, les abran caminos de verdadero crecimiento.
Roguemos al Señor: queremos “llevar a la práctica tu mensaje”, Señor (Sant 1,22).
Por nuestra comunidad cristiana:
- que sea una comunidad sana: limpia de mentiras, apariencia, intolerancia...;
- que se haga amar por su apertura, comprensión, cuidado mutuo...
Roguemos al Señor: queremos “llevar a la práctica tu mensaje”, Señor (Sant 1,22).
Por esta celebración:
- que nos acerque al amor de Dios que nos habita por dentro;
- que nos prepare para honrar a Dios con el corazón, en “espíritu y verdad” (Jn 4,23).
Roguemos al Señor: queremos “llevar a la práctica tu mensaje”, Señor (Sant 1,22).
Queremos, Jesús de todos, “quitarnos de encima toda costra espesa de maldad y aceptamos dócilmente el mensaje plantado en nosotros, que es capaz de salvarnos. Queremos llevarlo a la práctica, y no quedarnos sólo en la escucha, engañándonos a nosotros mismos” (Sant 1,21-22).
Bendícenos por los siglos de los siglos.
Amén.
Rufo González
17 veces ponen los evangelios en labios de Jesús la palabra “hipócritas”
para denunciar el comportamiento de los dirigentes religiosos de su pueblo.
Pidamos que nuestras comunidades se vean libres de hipocresía, diciendo: queremos “llevar a la práctica tu mensaje”, Señor (Sant 1,22).
Por todos los que formamos la Iglesia:
- que vivamos el amor “que hacer salir el sol y bajar la lluvia sobre buenos y malos;
- que no impongamos más carga que el amor de Jesús.
Roguemos al Señor: queremos “llevar a la práctica tu mensaje”, Señor (Sant 1,22).
Por nuestros pueblos:
- que cuiden las relaciones humanas con respeto y comprensión;
- que el ambiente de vida sea solidario, sin críticas destructivas.
Roguemos al Señor: queremos “llevar a la práctica tu mensaje”, Señor (Sant 1,22).
Por nuestros niños y jóvenes:
- que eviten la crueldad, la grosería, la violencia...;
- que fomenten el deporte, el estudio, el esfuerzo por mejorar la vida.
Roguemos al Señor: queremos “llevar a la práctica tu mensaje”, Señor (Sant 1,22).
Por los padres y educadores:
- que no se desentiendan de la educación de los hijos y alumnos;
- que sean sinceros, les abran caminos de verdadero crecimiento.
Roguemos al Señor: queremos “llevar a la práctica tu mensaje”, Señor (Sant 1,22).
Por nuestra comunidad cristiana:
- que sea una comunidad sana: limpia de mentiras, apariencia, intolerancia...;
- que se haga amar por su apertura, comprensión, cuidado mutuo...
Roguemos al Señor: queremos “llevar a la práctica tu mensaje”, Señor (Sant 1,22).
Por esta celebración:
- que nos acerque al amor de Dios que nos habita por dentro;
- que nos prepare para honrar a Dios con el corazón, en “espíritu y verdad” (Jn 4,23).
Roguemos al Señor: queremos “llevar a la práctica tu mensaje”, Señor (Sant 1,22).
Queremos, Jesús de todos, “quitarnos de encima toda costra espesa de maldad y aceptamos dócilmente el mensaje plantado en nosotros, que es capaz de salvarnos. Queremos llevarlo a la práctica, y no quedarnos sólo en la escucha, engañándonos a nosotros mismos” (Sant 1,21-22).
Bendícenos por los siglos de los siglos.
Amén.
Rufo González