CACCIA A LA NUNCIATURA EN WASHINGTON, D.C.
El que fuera nuncio en Filipinas en el inicio del mandato de Duterte es trasladado a la Nunciatura en la capital estadounidense tras servir como Representante Permanente a la ONU de 2019 a 2026
Se anunciaba el 07.03.2026 el nombramiento del milanés Mons. Gabriele Giordano Caccia, Representante Permanente de la Santa Sede a la ONU, como sucesor del Cardenal Christophe Louise Pierre en la Nunciatura Norteamericana.
El Cardenal Pierre gozaba de la confianza tanto del papa Francisco como del sucesor el Papa León. Aquel lo nombró cardenal diácono el 30.09.2023 y de hecho participó como elector en el cónclave de 2025 en que salió elegido el primer norteamericano (con nacionalidad peruana también) y agustino como Sucesor de Pedro.
Amén del prestigio de su cargo como nuncio en los EE.UU. y miembro del Sacro Colegio, le ha tocado a Pierre, que fue nuncio de 12.04.2016 a 07.03.2026, un momento sumamente interesante en la historia del país más poderoso del mundo, por así decirlo, cuando fue elegido por vez primera Donald Trump (2017-2021), después lo sucedió el segundo presidente norteamericano de confesión católica Joseph Biden (2021-2024), y ahora el segundo mandato de Trump (2024).También puede decirse que fue nuncio en tiempos ‘delicados’ en que se necesita ‘mucha diplomacia’. Y esto lo recalca el singular honor de ser cardenal.No solo honorífico o emérito, como suele decirse de los nuevos purpurados que rebasan los 80 años de edad, sino elector.Y pudo ejercer este privilegio el año pasado al fallecer el papa Francisco.
Caccia, por otra parte, había sido nuncio apostólico en Filipinas de 12.09.2017 a 16.11.2019. Su estancia en Filipinas terminó cuando fue nombrado para la ONU. A este prelado milanés, que es doctor en teología y licenciado en derecho canónico por la Universidad Gregoriana, le tocaron también tiempos ‘delicados’ o ‘interesantes’ en Filipinas, pues coincidió con los primeros años del régimen Duterte. Caccia era el nuncio cuando el entonces presidente Duterte decidió retirar el compromiso de Filipinas con el Estatuto de Roma el 17.03.2019. Mas ya se había desatado la ola de violencia que caracteriza el régimen dutertiano. De hecho, todo ello había comenzado cuando era alcalde de la Ciudad de Davao. Había sido alcalde o alcalde en funciones varias veces desde 1988 y de hecho, tras terminar su mandato presidencial fue elegido alcalde otra vez en 2025 mas se encuentra encarcelado en La Haya por crímenes de ‘lesa humanidad’.
Mons. Caccia se mostró como un diplomático hábil y discreto. Trabajó con mucho tacto en aquellos tiempos hasta que le llegó el nombramiento para la ONU. Pronto se hizo patente su talante pastoral. Asimismo su amabilidad. Le gustaba celebrar misas en parroquias para tener contacto con los fieles, hasta celebrar las famosas misas de madrugada o misas de aguinaldo con que los filipinos se preparan para las fiestas navideñas. Además de la misa, compartió la mesa con los feligreses filipinos, degustando guisos indígenas, algo que, según han contado varios párrocos, no gustaba a sus predecesores en la nunciatura manileña.
No cabe duda de que la nunciatura en Washington, D.C. ocupa un lugar destacadísimo entre las varias sedes de la representación de la Santa Sede ante estados o entidades internacionales como lo es la ONU.
Sin duda, a Mons. Caccia le corresponderán tiempos ‘delicados’ o ‘interesantes’, sobre todo cuando su nombramiento ha coincidido con los bombardeos estadounidenses e israelís en Irán. A partir de ahora, este prelado milanés se encarga de transmitir el mensaje de paz de Cristo tal como lo transmite su Vicario, nacido en el mismo país donde ahora desempeña su misión.
Desde estas páginas, y por el gratísimo recuerdo, empezando con su sonrisa a los feligreses filipinos incluso a los más pobres (algo que presenciamos más de una vez y del que queremos hacer constar aquí), que dejó en estas islas, le queremos hacer llegar a Mons. Caccia nuestros parabienes y mejores deseos.