Cuando un camino proporciona claves. Más que una biografía, una espiritualidad desde la fidelidad

 A propósito de R. Lazcano, León XIV. Camino de un pastor, Madrid: San Pablo, 2026, 195 pp.

‘Se hace el camino al caminar’, como rezara el vate malogrado. Puede añadirse que al recorrer un camino dejas un mapa y que este sirva como guía para que los demás puedan realizar el mismo camino, con más o menos el mismo ritmo pero siempre habrá variantes por lo que ya no es el mismo camino lo que se propone sino un itinerario.

             Creo que es este el propósito del autor, ya muy conocido tanto por sus publicaciones sobre tema agustino como por su biografía pionera sobre el papa León XIV, en esta su nueva publicación acerca del mismo personaje mas claramente con otra naturaleza y, efectivamente, con otra finalidad.

             Si bien los hitos principales de tipo biográfico del personaje están cronológicamente presentados (pp.187-190), este libro no es ‘in sensu stricto’ una biografía. Más bien es un trabajo de tipo hermenéutico con vena espiritual.

             Rafael Lazcano en su día no solo coincidió y convivió con Robert Francis Prevost sino que hizo el mismo camino agustino con él. Y no solo en el sentido institucional y académico. Sobre todo, en el sentido espiritual, pues el espíritu del Hipponense fue la horma en que los dos, juntos con otros compañeros, se formaron. Salta a la vista este mismo espíritu en estas páginas a veces abigarradas mas armonizadas por este mismo espíritu que sirve como prisma interpretativo desde el que todo lector que se acerque a esta obra ha de ver el panorama que en ella se ofrece.El autor ha captado este mismo espíritu en el último párrafo salido de su pluma en este libro: ‘Las biografías suelen terminar enumerando logros. Sin embargo, quizá el verdadero significado de esta vida se encuentra en algo más simple: la fidelidad. Fidelidad a una vocación. Fidelidad a una comunidad. Fidelidad al Evangelio. Fidelidad a la Iglesia. Y así continúa su camino’ (p.180).

             Este libro es sobre un pastor. Aquí Prevost o León XIV es, sobre todo, un pastor. Comienza siendo un hombre como todos nosotros. Tiene biografía pero esta se subordina en este libro al ideal o camino de un pastor trazado, con brevedad y discreción, lenguaje sencillo, enfoque humano y con proyección laical (pp.9-10). El Prevost de Lazcano es un pastor no clerical sino ‘destinado’ a los laicos. Es decir, a la gente común.

             Esta trayectoria la ha presentado Lazcano con un estilo literario atractivo y ameno para que la gente común, empezando con los que no tenemos contacto directo con el biografiado, podamos acercarnos a él no desde la intimidad relacional sino desde la espiritualidad que es la lección perenne y duradera de un verdadero pastor que en este caso es una celebridad mundial. Los cargos encumbran a las personas normales que entrañan valores fundamentales. Estos valores los ha querido desvelar Lazcano con finalidad pedagógica.

             En once capítulos por los que va desgranándose este camino fecundamente prometedor de lecciones, siguiendo o estructurado conforme a una trama biográfica pero no centrado en él, se nos ofrece una vista panorámica a una vida caracterizada por la fidelidad vocacional, comunitaria, evangélica, eclesial. Es un camino que continúa. León XIV solo lleva un año ocupando la Cátedra Petrina pero ya se ha demostrado a lo largo de este año que el Sumo Pontifice no ha faltado a la cita al ofrecernos constantemente y sin tapujos lecciones valiosas sobre todo para temas candentes como la guerra, la dignidad de los inmigrantes, la inteligencia artificial, entre muchos.

             Puede que parezca esta obra un discurso hagiográfico. Más bien el tono es edificante que tiene el propósito de proponer una vida o un trayecto todavía no terminado y que todavía promete muchísimo.Esta vida no acapara toda la historia del Pueblo de Dios. Pero sí es significativo dentro del mismo marco, sobre todo por el cargo que el biografiado desempeña dentro del mismo. Es un cargo pastoral, que tiene un valor magistral o pedagógico eminente.

             A tenor de todo ello, este camino trazado por Lazcano nos proporciona claves para que, como miembros del Pueblo de Dios, podamos derivar nuestros propios itinerarios en clave de fidelidad, que queda patente en el itinerario espiritual de un hombre llamado Robert Francis Prevost, ahora León XIV.

En vísperas de la promulgación de la primera encíclica del papa León, los planteamientos de Lazcano, sobre todo los condensados con maestría indiscutible en este libro que tenemos el gusto de presentar, podemos vaticinar que en los días venideros, que inevitablemente traen desafíos y enigmas, estos mismos planteamientos no solo se verán confirmados o explicitados sino que también encontrarán su cauce o conducto por donde fluirán para seguir regando este terreno eclesial y global tan fecundo del que se beneficiarán muchos hombres en busca de sentido hoy en día.

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