Obispos de Torreón y Gómez-Palacio acogen el IV Encuentro de Comunidades Católicas LGBT+ de México
La Red Católica Arcoíris de México (RedCAM) llevó a cabo su 4° encuentro nacional en la región de la Comarca Lagunera, con cerca de cien representantes de las comunidades católicas LGBT+ de todo el país.
Tuve la oportunidad de participar en el IV Encuentro Nacional de la Red Católica Arcoíris de México (RedCAM), que reunió en la Comarca Lagunera —zona limítrofe entre los estados de Coahuila y Durango— a representantes de la docena de comunidades católicas que integran esta red a lo largo del país. Cerca de cien participantes llegamos de distintas regiones de México para compartir experiencias de fe, formación y comunidad, en un espacio que crece año con año.
Encuentros como éste cobran particular relevancia a la luz de las orientaciones que la Iglesia se ha dado en los últimos años: el Sínodo de los Jóvenes (2018), en su documento final, invitó explícitamente a los obispos a acompañar a creyentes homosexuales, reconociendo que
En muchas comunidades cristianas ya existen caminos de acompañamiento en la fe de personas homosexuales: el Sínodo recomienda facilitar esos caminos. En ellos se ayuda a las personas a leer su propia historia; a adherirse con libertad y responsabilidad a la propia llamada bautismal; a reconocer el deseo de pertenecer y contribuir a la vida de la comunidad y a discernir las mejores formas para que esto tenga lugar. De este modo se ayuda a cada joven, sin exclusiones, a integrar cada vez más la dimensión sexual en la propia personalidad, creciendo en la calidad de las relaciones y caminando hacia el don de uno mismo.
Ese mandato sinodal es, en buena medida, la razón de ser de encuentros como el que vivimos en la Comarca Lagunera: espacios donde esos caminos de acompañamiento devienen experiencia concreta de comunidad.
El encuentro estuvo marcado, sobre todo, por un intenso clima de oración. En la catedral de Torreón celebramos la eucaristía presidida por Mons. Luis Martín Barraza y concelebrada por Mons. Raúl Vera, obispo emérito de Saltillo, cuya cercanía con nuestras comunidades ha sido, desde hace años, un signo de esperanza. La homilía de Mons. Vera resumió el espíritu de todo el encuentro: "Sin la comunidad LGBT+, la Iglesia no está completa". Al día siguiente, por invitación expresa de Mons. Jorge Estrada, celebramos también la eucaristía en la catedral de Gómez-Palacio antes de servir en los distintos apostolados que la comunidad anfitriona atiende en distintos puntos de la diócesis, con personas en situaciones vulnerables. A ambos obispos, así como a la comunidad de Guadalupe, en Gómez-Palacio, y a los misioneros redentoristas en Torreón —en particular al P. Patrick Keyes CSsR, quien nos abrió generosamente las puertas de la parroquia del Perpetuo Socorro— les debemos una hospitalidad que se sintió, en todo momento, verdadero acompañamiento pastoral y no mera cortesía institucional. Como parte de este itinerario espiritual, dedicamos también una Hora Santa en el Santuario del Cristo de las Noas, cuya monumental efigie corona la ciudad de Torreón, lugar propicio en medio del desierto para el silencio y la interioridad después de dos días intensos de trabajo.
Junto a la dimensión orante, el encuentro incluyó un programa amplio de formación catequética, con talleres y charlas sobre temas de fe y pastoral; destacó entre ellas la conferencia magistral que, vía Zoom, ofreció el P. James Martin SJ, cuya voz ha sido un referente internacional en la construcción de puentes entre la comunidad LGBT+ y la Iglesia católica. El encuentro cerró con la elección del nuevo equipo directivo de la RedCAM, que tendrá la tarea de coordinar el trabajo de la red durante el próximo periodo, y con el anuncio de que el V Encuentro Nacional se realizará el próximo año en la ciudad de Morelia, Michoacán.
La situación de creyentes LGBT+ en México sigue siendo delicada: ciertos discursos de odio se propagan por las redes sociales, y muchas diócesis se niegan a permitir espacios de acompañamiento donde la diversidad sexogenérica sea reconocida como parte de la diversidad del Pueblo Santo de Dios. Oramos por el fin de la homofobia y la transfobia. Oramos por que la Iglesia sea cada vez más católica.