7 ene 2025
Abrirnos a la acción del Espíritu para ser reconocidos también como predilectos del Padre
El bautismo de Juan es con agua, el de Jesús con Espíritu Santo y fuego
El desafío estará en que la gente entienda el mesianismo de Jesús y sea capaz de acoger su novedad o se quede, en cierto sentido, “atrapado” en el bautismo de conversión predicado por Juan.
Estamos llamados a ser continuadores de la misma misión de Jesús para también ser, como Él, los hijos e hijas, predilectas del Dios Padre/Madre