14 may 2024
Jesús Resucitado nos deja el don de su Espíritu para continuar la tarea encomendada
Ahora somos nosotros los que con la autoridad que nos viene del Hijo podemos seguir discerniendo y actuando conforme al impulso del Espíritu
El don del espíritu nos invita a ser gestores de perdón y reconciliación, de misericordia y acogida
Con Pentecostés, el tiempo de la Iglesia comienza y la fuerza que la sostiene es la del mismo espíritu de Jesús que se ha quedado en ella hasta el final de los tiempos
Pentecostés, es tiempo del Espíritu en la medida que nos abrimos a su acción y damos testimonio de ello