El secretario de Estado visitará Roma a finales de mes Estados Unidos presume de supuesta "autoridad moral" y pide al Vaticano que no renueve el acuerdo con China

Mike Pompeo, con el Papa Francisco
Mike Pompeo, con el Papa Francisco

El secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo lanzó una cuasi amenaza y dijo que la Santa Sede "pone en riesgo" su autoridad moral si renueva el acuerdo con Beijing

"Hace dos años la Santa Sede alcanzó un acuerdo con el Partido Comunista chino, esperando ayudar a los católicos chinos. Pero el abuso del PCC sobre los fieles solo ha empeorado. El Vaticano pondría en riesgo su autoridad moral si renovara el acuerdo"

En unas palabras que rememoran la peor fase del imperialismo estadounidense, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, se atribuyó la posibilidad de juzgar las virtudes de la Santa Sede y le pidió al Vaticano que no renueve el acuerdo provisorio firmado con China en 2018 para la designación conjunta de obispos y que vence a fin de mes porque "pondría en riesgo" la autoridad moral de Roma.
"Hace dos años la Santa Sede alcanzó un acuerdo con el Partido Comunista chino, esperando ayudar a los católicos chinos. Pero el abuso del PCC sobre los fieles solo ha empeorado. El Vaticano pondría en riesgo su autoridad moral si renovara el acuerdo", publicó este domingo Pompeo en la red Twitter.
Pompeo, que a través de su tuit divulgó un artículo que escribió en la revista conservadora estadounidense First Things con críticas al acuerdo, visitará el Vaticano a fin de mes, para una reunión en la que podría encontrarse con su homólogo vaticano, Pietro Parolin.
El secretario de Estado estadounidense se refirió así a las negociaciones existentes entre Roma y Beijing para extender por uno o dos años más el acuerdo provisorio para la designación conjunta de obispos firmado por dos años el 22 de septiembre de 2018 y que supuso el mayor paso de acercamiento bilateral en más de 50 años. 

Roma y Pekín apuestan por renovar

Esta semana, fue el propio Parolin quien en diálogo con la prensa planteó que "las intenciones comunes son continuar con la renovación de este acuerdo".
Días atrás, fue Zhao Lijian, portavoz de la cancillería china, quien dijo que "con los esfuerzos concertados de ambas partes, el acuerdo provisorio sobre el nombramiento de obispos entre China y el Vaticano se ha implementado con éxito desde que se firmó hace unos dos años".
El acuerdo abrió el camino para terminar con la existencia de un grupo de obispos nombrado solo por Roma y sin reconocimiento de Beijing; y otro grupo designado por la denominada "Iglesia patriótica" leal al Gobierno chino y sin aval del Vaticano.

Gallagher y Wang Yi, en Pekín
Gallagher y Wang Yi, en Pekín Vatican media

Con el acuerdo, cuyo texto permanece secreto, el Vaticano reconoció a los siete obispos que aún no tenían el aval pontificio y se avanzó en los nombramientos conjunto, con reconocimiento de ambas partes, de a Stefano Xu Hongwei como coauditor de Hanzhong y a Antonio Yao Shun titular en Jining/Wulanchabu.

Acercamiento común

Este año, el último paso del camino común de acercamientos fue la reunión a mitad de febrero de los cancilleres de la Santa Sede, Paul Gallagher, y de China, Wang Yi, que constituyó el encuentro de más alto nivel desde la proclamación de la República Popular China en 1949, ya que el Vaticano cortó entonces los vínculos con el gigante asiático tras el ascenso de Mao Tse Tsung al poder y estableció relaciones bilaterales con Taiwán.
Pese a que con más de 1.300 millones de habitantes en China hay "apenas" unos 10 millones de católicos, según las estimaciones más favorables de la prensa oficial, el Papa no ha ahorrado gestos hacia Beijing y ha reiterado en más de una oportunidad su intención de visitar el país.
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