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Carta del cura al pueblo: fiesta de Guadajira

Fiesta de San José obrero, nuestro patrón

En el mundo rural la celebración del patrón y de sus fiestas propias son un momento de definición e identidad. Así ha ocurrido en la población de Guadajira estos días en torno a la fiesta de San José Obrero. El pueblo se viste da gala y de alegría para celebrar la vida y acoger a todos los que se unen para estos momentos de gracia. La comunidad parroquial se siente partícipe e involucrada en este acontecimiento y trata de hacer lectura creyente de la celebración a la luz de la Palabra de Dios y de la figura de nuestro santo, san José el obrero de Nazaret. Comparto con vosotros la carta al pueblo en la tradicional revista de ferias y fiestas del pueblo, editada por su ayuntamiento.

Parroquia de Guadajira
Parroquia de Guadajira

“José se levantó e hizo lo que le había indicado el ángel”

Acabamos la semana santa y nos adentramos en la pascua del Señor, dentro de la cual celebraremos nuestras fiestas patronales en torno al día uno de mayo. Recibo con gusto la invitación a dirigir unas letras de saludo y reflexión como sacerdote en nombre de nuestra parroquia de Guadajira, que lleva el nombre de nuestro patrón san José Obrero. Con este motivo traigo a consideración la vidriera del patriarca que adorna nuestro coro.

Una de las riquezas artísticas con las que contamos para el culto en nuestro templo parroquial es la vidriera de la autoría de Ramón Casillas en la que representa, a todo color y belleza, la escena del sueño de José escuchando las indicaciones del Ángel, sobre María, el niño y su futuro comprometido. El texto evangélico al que se refiere la obra termina afirmando con rotundidad que José se levantó e hizo lo que el ángel le había dicho en sueños. Me encanta la idea de esa persona que se deja llevar por un sueño de entrega y se dispone a realizarlo saltando sobre toda realidad adversa, ya sea cultural, familiar, e incluso religiosa. Y lo traigo a colación como llamada a todos los vecinos de Guadajira en esta mirada creyente a nuestro patrono san José como referente de vida.

En estos días pasados hemos vivido momentos solemnes en nuestra semana santa. Uno de ellos ha sido, sin duda, la representación de la última cena con el lavatorio de los pies y el pan partido entre los apóstoles desde las manos de Jesús. Allí el Maestro invitaba a vivir un sueño, como el que tuvo José, que el que quiera ser el primero sea el último y el que quiera ser el jefe sea el servidor, como había hecho él al realizar el oficio de esclavo a los pies de sus discípulos. Para mí la misma representación y su preparación se ha convertido en un signo de lo que hemos de soñar y seguir haciendo en nuestro pueblo de Guadajira. No se veía fácil, tras años de ausencia y de falta de costumbre, buscar a doce hombres que estuvieran dispuestos a reunirse, ensayar, aprender papeles, preparar las cosas necesarias y poder hacer este gesto de darle vida a un momento del triduo pascual más allá de las imágenes y de las procesiones.

Se trataba de aportar algo personal y concreto, de cara al público, significarse y ofrecerlo a los demás con gratuidad y ganas de agradar y dar vida a todos. Yo mismo me he visto sorprendido por este gesto, su preparación, la motivación y el modo de hacerlo, con seriedad y profundidad y con sentido reflexivo y religioso. A ellos se sumaron colaboradores y gente generosa, un grupo de mujeres y hasta chicas jóvenes. Se creó un clima positivo y animoso para lo común pensando en los demás. No fue solo el gesto de actuar sino de organizarse, sentirlo y desearlo con buen espíritu. Unirse para algo común y servicio al pueblo. Después fue muy buena la respuesta de la ciudadanía asistiendo en gran número y guardando un silencio profundo y sencillo, que me emocionó, tanto como la actuación. Saber estar y recibir lo que otros habían preparado para nosotros.

¿Podríamos soñar el ser de nuestro pueblo de esta manera? Esa interpelación clásica de buena política en la que se dice que “no te preguntes lo que tu pueblo puede hacer por ti, sino lo que tú puedes hacer por tu pueblo”. Ciertamente si todos nos ponemos en la tesitura de hacer y ser para el pueblo, todos nos enriqueceremos con un ambiente, un dinamismo, una actividad que será de gozo, comunión, fiesta, ánimo, y hasta en el dolor nos veremos más consolados, acompañados, aminorando la pena y la tristeza. Las asociaciones del pueblo dan cuenta de ese hacer compartido. Curiosamente el centro de esa representación nos mostraba esta máxima de fe y de amor: “Tomad y comed esto es mi cuerpo…tomad y bebed esta es mi sangre…hacedlo en memoria mía”. Jesús nos invita a ser nosotros pan partido que alimenta y vino que alegra el corazón en medio de nuestro pueblo. Para eso se nos pide lo que, a José de Nazaret, vivir en el sueño de lo común, de lo que hace la vida más fraterna y alegre en nuestro pueblo de Guadajira, apostar para que sea realmente un pueblo de Luz y donde se viva bonito.

Esta clave ha de ser la del alcalde y los ediles, pero también la de todos los que formamos parte del pueblo, cada uno desde nuestro lugar propio, pero todos con un pensamiento en lo humano y lo común.

Os puedo asegurar que desde que llegué a este pueblo voy viendo signos de grandeza en las personas particulares y concretas, no hay día que me vaya de vuelta, sin haberme enriquecido y dar gracias a Dios por personas y detalles, desde los niños, los jóvenes, las familias, los adultos, los abuelos… Siento que el pueblo está vivo y lleno de tesoros y pido a san José, que nos ayude a ser como él, que sepamos levantarnos para participar y colaborar en el sueño de los que fueron nuestros mayores e iniciaron esta aventura de Guadajira. Llegaron con sueños y lucharon día a día, para que el presente de todos fuera mejor, con bienestar y felicidad. Ahora que tenemos más posibilidades de todo, hemos de evitar encerrarnos en nosotros mismos y caer en un individualismo que en lugar de enriquecer a la comunidad la empobrezca y la aminore en las relaciones y en el encuentro de todos. Hoy tenemos el reto de abrirnos y compartir tareas, ilusiones, retos… para que todos puedan crecer y gozar en esta población y estar orgullosos de ella por el modo de ser y vivir de los guadajireños. Viva San José Obrero.

Un pueblo es ...abrir una ventana

Viva Guadajira. Que las fiestas sean alegres y fraternas. Yo quiero estar activo y en comunión con todos sin excepción, sueño una parroquia que esté al servicio del pueblo y sea motivo de fraternidad y unidad entre todos.

Vuestro sacerdote: José Moreno Losada.

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