¡Cuánta pobreza encierran sus cuerpos y cuánta riqueza su corazón!
Todos los santos, los bienaventurados
Salmos desde hoy (Sal. 2)
Salmo 2 - Relectura:
¿Quiénes son los Ungidos?
¿Porque se agitan las naciones?
¿De qué se sorprenden?
¿De qué se asustan?
¿Acaso no hay entre los oligarcas planes vanales y perversos?
¡Hoy los jefes de la tierra, vinculados andan, tramando perversiones, manipulando informaciones, jugando con cuerpos, traficando vidas!
¡Hoy los jefes de la tierra hacen visibles sus delitos: se envían correos, se graban vídeos, se alimentan del morbo, de la sangre de los débiles!
Continuamente se creen dioses para elegir entre la vida y muerte, vida para los amigos, muerte para los nadies.
Dicen: ¡Nuestro Dios es Mamon, Bitcoin, Crypto! Nos permiten vivir sin límites.
Dicen: ¡Liberémonos y hagamos camino como dioses absolutos a través del primero que se compra, por la banalidad de vivir corrupta y depravadamente!
Gritan: ¡Dios es un constructo, pero los cuerpos tiernos y reales: adolescentes, niños-niñas!
Vámonos a la fiesta más “loca”
Pero, el Señor de los últimos, de esos cuerpos violentados, se ríe de ellos con carcajadas de justicia.
Luego en su “ira” los asusta
Genera un “apocalipsis” sacando a luz sus entramados más sucios.
El Señor desde sus orillas.
Anuncia: Que los Reyes y quienes gobiernan su mundo, son aquellos que no hacen como estos oligarcas, sino hacen justicia por encima de los que “huelen a muerte” de los que “huelen a Azufre”
Sigan pensando, dice el Señor: “…Hacer de sus placeres un manjar para siempre…”
El Señor los destrozará.
Los hará pedazos, como las bombas que tiran.
A los que administran y son administrados.
Vivan desde la alegría compartida, desde la reverencia y el sacrificio de darse.
Vivan desde el temblor que ocasiona la muerte, la injusticia y los entremados hediondos.
¡Lo que enciende al Señor
Es el silencio, la complicidad y la neutralidad!
Felices.
Los que se dejan abrazar por el que sufre.
Por el que ha recibido justicia
Por el que ha visto el amor en nuestros ojos.
Porqué esa es la protección de Yahve.
Santi Morán. Joven evangélico.
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