Seguir vivos y mantener la esperanza
En el libro “El hombre en busca de sentido” Viktor Frankl cuenta cómo, en los campos de exterminio nazi, lideró, con éxito, a un grupo de prisioneros para que buscaran motivos para seguir vivos y mantener la esperanza.
Hay quien tiende a ver la botella medio llena y quien casi siempre la ve medio vacía. Y esa tendencia a ver el lado positivo o el negativo de las cosas no solo influye en nuestro estado de ánimo sino que termina afectando a los resultados de lo que hacemos.
Dice el refranero popular que “nada es verdad ni mentira sino del color del cristal con el que se mira”. Por ello el optimista no es un frívolo o un inconsciente. Con los pies en la tierra percibe lo bueno de cada circunstancia y optimiza las posibilidades que cada situación le brinda.
Efectivamente, buscar el lado positivo de las cosas nos ayuda a sentirnos mejor. Facilita que emerjan sentimientos de bienestar y aporta energía para afrontar las situaciones difíciles.
Ser positivo es una actitud, que puede ser cultivada y trabajada. Y si además eres creyente tienes una doble motivación para actuar sin rencor ni amargura. Para optar por la esperanza, el respeto, la comprensión, el perdón y el amor. Serás más feliz y harás más felices a cuantos te rodean.
No te digo nada nuevo. Lo habrás oído muchas veces. Pero insisto para que lo aprendas y practiques.