Gaudí, a debate desde Tarragona: "En su ideario, la naturaleza aporta la gramática, la técnica sirve para traducirla y la religión da un sentido a todo"
Una mesa redonda en el Diari de Tarragona reivindica la tierra de Gaudí como clave para entender su obra
Una cuarentena de personas se reunieron este miércoles 16 de septiembre en la Sala Victoria Climent del Diari de Tarragona para hablar de Antoni Gaudí. La mesa redonda "Gaudí hoy: ciencia, arquitectura y legado cívico", moderada por el periodista Jaume Vich, puso sobre la mesa una cuestión que a menudo queda en segundo plano ante la dimensión universal del arquitecto: la necesidad de volver al territorio que lo formó.
Roger Miralles, director de la Escuela de Arquitectura de la Universitat Rovira i Virgili; Damià Amorós, historiador del arte y museólogo; Eloi Ruana, director de Arquitectura y Patrimonio de la Casa Navàs de Reus, y Xavier Pete, redactor jefe de la Agencia Flama y colaborador de Religión Digital, compartieron una conversación en la que la naturaleza, los oficios, la técnica, la religión y los orígenes de Gaudí acabaron apareciendo como dimensiones inseparables.
"Gaudí es del Camp de Tarragona", afirmó Miralles. La frase no se planteaba como una clave de lectura. Según defendió, tanto la técnica como la estética del arquitecto tienen sus raíces en el territorio. Amorós insistió, a su vez, en la necesidad de explicar sus orígenes y reivindicarlos.
La conversación permitió cuestionar la imagen de un Gaudí que inventa un mundo nuevo desde cero. Miralles defendió que "no era un rupturista", y definió al genio reusense como alguien que observaba el mundo que tenía delante, entendía sus principios físicos y técnicos y los llevaba mucho más allá. La Casa Vicens apareció como un ejemplo de esta manera de trabajar, a partir de principios que ya existían en la arquitectura tradicional.
Una mirada que no separa la fe de la naturaleza
La naturaleza fue uno de los hilos conductores del encuentro. En el caso de Gaudí, sin embargo, no se trata solo de un repertorio de formas que el arquitecto traslada a sus edificios. Durante la mesa redonda, Pete recuperó una idea que le había transmitido Josep Maria Adell, catedrático emérito de la Universidad Politécnica de Madrid: para Gaudí, la naturaleza era "un sistema de conocimiento".
Esta concepción permite entender mejor la relación entre las diferentes dimensiones de su obra. "La naturaleza le da la gramática con la que se expresa, la técnica le permite traducirla y la religión le da el sentido", sintetizó el periodista.
La religión aparece así como una parte de la mirada con la que Gaudí interpreta el mundo. En este sentido, Pete advirtió que "el error es separar religión, naturaleza y arte". Las tres dimensiones, señaló, están vinculadas a las raíces del arquitecto, desde su "pequeña patria", el Camp de Tarragona, tal como también ha defendido el teólogo y especialista en Gaudí Armand Puig.
La conversación permitió situar esta experiencia religiosa en un elemento concreto de la vida de Gaudí. Xavier Pete explicó que su libro de cabecera durante más de treinta años fue L’Année Liturgique, entre otras influencias como la del obispo Josep Torras i Bages. Los volúmenes todavía se conservan y, según señaló, "están gastados por el uso de Gaudí, los tenía en su taller".
Volver al origen
La relación entre Gaudí y el territorio también apareció al hablar de su originalidad. "La originalidad está en volver al origen", afirmó Pete. El arquitecto, según esta lectura, avanzó hacia el futuro porque primero miró profundamente las raíces de las que procedía.
Esta idea conecta con la reivindicación territorial que atravesó la mesa redonda. Miralles recordó que las formas de Gaudí tienen sentido allí donde están, y Amorós defendió que el Camp de Tarragona debe recuperar el primer capítulo de la historia del arquitecto. "El mito comenzó a forjarse aquí", apuntó Miralles.
La conversación también abordó la necesidad de preservar los oficios que hacen posible la restauración del patrimonio. En este contexto, Ruana reivindicó que "necesitamos oficios", en referencia a la dificultad creciente para encontrar artesanos especializados, y puso como ejemplo las obras de reconstrucción de la torreta de la Casa Navàs.
Arquitectura que invita a mirar más allá
En el fondo de la conversación había también una pregunta sobre la finalidad de la obra de Gaudí. No solo cómo construía, sino por qué lo hacía. En este sentido, Xavier Pete defendió que el arquitecto trabajaba para que la gente levantara la mirada, y señaló que lo consiguió incluso 100 años después de morir, cuando un papa de Roma vino el 10 de junio a consagrar la torre de Jesús de la Sagrada Familia.
La referencia al papa conectaba la obra de Gaudí con una experiencia religiosa que continúa teniendo una proyección contemporánea. Su arquitectura, según esta mirada, puede abrir una pregunta y conducir la mirada más allá de lo inmediato.
"Gaudí no da respuestas cerradas, es un hombre que obliga a mirar más allá", dijo Pete. Una idea que también permite entender la vigencia de su obra más allá de las conmemoraciones. Ahora que el Año Gaudí se acerca a su final, la pregunta que queda abierta es precisamente qué puede seguir aportando el arquitecto. "¿Qué puede hacer Gaudí en nosotros?", se planteó el periodista. Volver a sus raíces, al territorio, a la naturaleza, a la técnica y a la fe puede ser también una manera de volver a mirar el presente.