"Muestra que las estructuras terrenales de la Iglesia no son la imagen del cielo" ¿Por qué la religión sigue siendo tan atractiva para el carnaval?

Disfraces religiosos que se ofertan por Internet
Disfraces religiosos que se ofertan por Internet

Las calles vuelven a llenarse de falsos curas, monjas y también papas, algo que, más allá de la mera provocación, tiene un claro significado, aunque vaya aderezado con tonos burlescos: "Muestran, como un espejo, a los representantes de la Iglesia como institución y reflejan que las estructuras terrenales de la Iglesia no son la imagen del cielo”

"El carnaval no tiene un sentido pedagógico, sino liberador, que, en nuestros días, se ha convertido en libertinaje. Los personajes religiosos más representados -más que curas y monjas- son los obispos, representados como personajes gordinflones y con penes descomunales. Tal vez, sea una crítica realista a personajes existentes en otros tiempos que, la costumbre mantiene. Y en este sentido, el carnaval podría inspirar algunas reflexiones a los personajes religiosos aludidos", señala en entrevista con Religión Digital el antropólogo Manuel Mandianes

Carnaval. Las calles vuelven a llenarse de falsos curas, monjas y también papas, algo que, más allá de la mera provocación, tiene un claro significado, aunque vaya aderezado con tonos burlescos: "Muestran, como un espejo, a los representantes de la Iglesia como institución y reflejan que las estructuras terrenales de la Iglesia no son la imagen del cielo”, como señala en Katholisch Alexander Saberschinsky, espero en liturgia y consultor en la archidiócesis alemana de Colonia.

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En este sentido, el experto señala que "los representantes de la Iglesia tendrían que soportar esta verdad durante el carnaval", aunque señala, eso sí, un límite: "Si un disfraz no se burla generalmente del estatus clerical o religioso, sino que denigra o insulta específicamente a personas concretas, se perjudica a personas concretas. ¡Ese no es el objetivo del carnaval!. Y un disfraz de monja con minifalda o simplemente un corsé con velo también es una falta de respeto hacia los demás. Y el respeto también es necesario en el carnaval", afirma Saberschinsky. 

"El carnaval no tiene un sentido pedagógico, sino liberador, que, en nuestros días, se ha convertido en libertinaje. Los personajes religiosos más representados -más que curas y monjas- son los obispos, representados como personajes gordinflones y con penes descomunales. Tal vez, sea una crítica realista a personajes existentes en otros tiempos que, la costumbre mantiene. Y en este sentido, el carnaval podría inspirar algunas reflexiones a los personajes religiosos aludidos", señala en entrevista con Religión Digital el antropólogo Manuel Mandianes.

Obispos y monjas, los clásicos que nunca faltan entre los disfraces de carnaval
Obispos y monjas, los clásicos que nunca faltan entre los disfraces de carnaval

Al igual que el liturgista alemán, el escritor gallegos sostiene que "los únicos limites a la libertad de los seres que vuelven del otro mundo -que ese es el significado del carnaval- son los que ellos mismos se pongan, por eso la libertad de los enmascarados es total. Entran a las cocinas y cogen chorizos, meten mano a las mujeres y a los hombres... Los únicos limites son la ética, y el buen gusto. El respeto a la libertad del otro y, esto, con matices: quien no quiera participar, que no se dé a ver".

"Por definición, todo enmascarado es una revenant, alguien que vuelve del otro mudo. Por eso el carnaval es una ritual, una celebración funeraria. Los del otro mundo abandonan sus lugares privilegiados de residencia, lugares no cultivados, inhóspitos para los de este mundo, para convivir los de este mundo. Su llegada es espectacular y puede que hasta violenta en ocasiones. En este momento, al haber perdido el significado original y guardar solo el sentido de momentos de libertad, se ha desvirtuado para muchos protagonistas y no se trata más que de un botellón", indica Mandianes sobre el origen de una fiesta de gran arraigo.

¿Fue el carnaval una religión?

"Hay autores, como Gaignebet, que defienden que el carnaval fue una religión, un ciclo que en algunos lugares, por ejemplo Xinzo de Limia, en Ourense, tratan de renovar. Pero en realidad, con la religión, católica u otra, no tiene nada que ver. El carnaval es un rito anterior a todas ellas", asegura Mandianes.

Carnavales en Xinzo de Limia
Carnavales en Xinzo de Limia RRSS

"Nace cuando el hombre empieza a enterrar a sus muertos y cree en la supervivencia, que no quiere decir eternidad, de los muertos. Otra cosa es que las religiones, concretamente la católica haya intentado, como los gobiernos, acabar con el carnaval, porque la libertad que da la libertad de los enmascarados, la libertad de los seres del otro mundo, cuestiona la autoridad de toda institución, al menos, por unos días. Y, en el caso de la religión, porque algunos defienden que se trata de ritos paganos, cosa que ningún estudioso de verdad, defiende", señala el prestigioso antropólogo.

"El significado de los disfraces es siempre el mismo: deseo de cambiar. A veces, los disfraces son una expresión de lo que el disfrazado desearía ser; por el contrario, está también la condena de aquello que lo oprime. Y siempre es expresión de un deseo de liberación, mostrando lo que desearía ser o sacudiéndose de encima lo que se lo impide ser", incide Mandianes.

Disfraz de Papa
Disfraz de Papa

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