"Me quedo con una visión política que busque la coherencia y la sensatez" Ideología y Populismo

David López Royo
David López Royo

"Los populismos a nada conducen y si algo va quedando claro es que nos llevan al conflicto de manera permanente"

"Los menores no acompañados no son ningún problema. El verdadero problema está en sus países de origen y en las mafias que se generan para transportarlos como mera mercancía"

"Esto nunca debería ser utilizado en una campaña electoral ¿Cómo una fuerza política se puede atrever a una propaganda tan nefasta?"

Los movimientos migratorios siempre han existido y lo han hecho de muy diversas maneras. Las razones son diversas y variadas. Es lógico que, si se dan circunstancias muy adversas en determinadas sociedades, entendiendo la adversidad como una realidad permanente de pobreza y de violencia, existan muchas personas que quieran huir del terrible futuro que les espera.

Que al hilo de estas circunstancias se organicen mafias y negocios poco lícitos tampoco es positivo. Es más, debería servirnos a las sociedades democráticas de fundamento para realizar una reflexión concienzuda sobre el porqué de los movimientos migratorios.

Miremos a la cantidad de niños y jóvenes no acompañados que están llegando a la frontera de Estados Unidos desde países centroamericanos. La respuesta por parte de la Administración Norteamericana es la acogida de la manera más ordenada. Traigo aquí esta constatación para realizar una llamada de lo que está ocurriendo a miles de kilómetros de nuestro país.

Volvamos a nuestra realidad. De pronto nos hallamos en una campaña electoral autonómica, que en otros artículos he señalado que se trata de una circunstancia que excede la propia Comunidad Autónoma de Madrid. La lectura que hay que hacer es que tiene una proyección nacional. Sin duda va a ser una campaña complicada, ya lo estamos viendo.

En esta campaña, de pronto, aparece una propaganda, y desde luego no debería de considerarse electoral, de un partido que confronta a jóvenes migrantes con personas jubiladas; pero ¿cómo se puede llegar a este punto? No, no y no. El camino electoral no puede ser este.

El problema de fondo es que hay puntos extremos en los populismos existentes, y ¡ojo! tanto a un lado como a otro. Así que, desde luego, es muy conveniente volver a un bipartidismo político. Soy consciente que pueden llover muchas críticas hacia quienes, de nuevo, entendemos que la dimensión política electoral entre el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español es lo más sensato y coherente para nuestra actual realidad social.

La migración y consecuentemente la llegada de personas de otras zonas del mundo, existe por causas que expulsan a la población de su tierra convirtiendo a niños, jóvenes, maduros y adultos en seres humanos que están siendo expuestos a una vulnerabilidad social de consecuencias imprevisibles. Esto nunca debería ser utilizado en una campaña electoral¿Cómo una fuerza política se puede atrever a una propaganda tan nefasta?

En todo caso, los movimientos migratorios, deberían unir a todas las fuerzas políticas con representación en la realización de una estrategia común que buscara el bien común de los países de origen.

Las causas de los movimientos migratorios hay que estudiarlas y, desde la responsabilidad de las Administraciones Públicas intentar trabajar en origen la erradicación de las mismas. Lo que deberían de plantearse las Comunidades Autónomas junto con el Gobierno de España es un plan verdaderamente estratégico de Cooperación Internacional de manera conjunta, superando lo que existe actualmente. Se trataría de desarrollar un proyecto coherente que exigiera a los países que fomentan la migración por causas derivadas de la corrupción política, la pobreza extrema, los conflictos bélicos, y la persecución ideológica un cambio total en su manera de gobernar. Sin embargo, lo que nos encontramos muchas veces en los programas de cooperación de nuestras fuerzas políticas es una visión clientelar, y esto sí que es altamente negativo.

Tanto el Partido Socialista como el Partido Popular, desde la Cooperación Internacional, llevan años y años intentando hacer que ésta responda a proyectos innovadores que ayuden a las personas y a los países a afianzar sistemas de gobierno democráticos. Esta es una línea esencial y prioritaria. Los nuevos partidos políticos no tienen tradición ni experiencia en estos temas y, por tanto, sus visiones tienden a manejar los temas relacionados con la cooperación de manera clientelar. De ahí que una realidad, como puede ser, la de jóvenes y menores no acompañados procedentes de la migración, nunca debería ser utilizada de manera partidista e ideológica.

La cooperación internacional es un reto y lo es para cualquier gobierno. Es un reto que, en la mayoría de los casos y en referencia a países poco estructurados, hay que cuidar y tratar con perspectiva de futuro.

La cooperación nunca debería de ser una herramienta de presión mediática y sí un proyecto que llevara a las Administraciones Públicas, al Tejido Empresarial, al Tercer Sector y a las Universidades a proponer planes de actuación conjuntos en países terceros. Es necesaria una estrategia común que tenga como objetivo la dignificación de las personas. Las tendencias populistas nunca tienen como centro a las personas, siempre buscan el redito político para implantar su manera particular de entender la sociedad. Buscan la dependencia de las personas y como consecuencia se produce la anulación de su libertad.

Los menores no acompañados no son ningún problema. El verdadero problema está en sus países de origen y en las mafias que se generan para transportarlos como mera mercancía.

Esta tarde se va a dar un debate político en Telemadrid, estoy seguro qué se verá en una buena parte de España. Veremos a ver qué da de sí y si existe un debate en donde se prime la realización de proyectos creíbles y coherentes. Mucho me temo que el debate se quedará en lo externo y en el reproche. Esperemos que los menores y jóvenes no acompañados no sean utilizados por ninguna de las partes como moneda electoralista. La movilidad migratoria es una realidad que hay que analizar tratando de dar respuesta desde la preocupación por buscar la dignidad de la persona.

Lo dicho, me quedo con una visión política que busque la coherencia y la sensatez, no puede ser que existan fuerzas políticas que nos conduzcan permanentemente a la confrontación. Lo del cartel de un menor, supuestamente, no acompañado y de una mujer mayor no es el camino, como tampoco lo son las ocurrencias populistas del otro lado político.

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