Releyendo un viejo librito de Bernhard Häring
Las cosas deben seguir cambiando
Narración de un hecho escalofriante en el alto Putumayo peruano
Mi compañero Fernando Flores, misionero de la Consolata en Soplín Vargas, en el alto Putumayo, narra un hecho terrible que desgraciadamente da una idea ajustada de lo poco que vale la vida en nuestras fronteras amazónicas, maltratadas hasta el extremo por el narcotráfico, la violencia, la miseria y el abandono por parte de las autoridades. He preferido colocar su carta, firmada también por el cacique, tal cual, sin más glosa. Advierto que las imágenes que acompañan no son agradables.
La espera de la justicia es larga y lenta...
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