Ante los datos de la evolución de la pandemia y las indicaciones sanitarias "No podemos ser rehenes del miedo": La misa presencial vuelve a Oviedo por orden del arzobispo, Jesús Sanz

Monseñor Jesús Sanz
Monseñor Jesús Sanz

"La comunidad cristiana, explica, cuenta con "tres termómetros" para medir la salud de su vida, la liturgia, la catequesis y la caridad", observa Sanz en un comunicado que explica las nuevas normas a seguir

"Llega el momento de retomar la vida y devolverle la normalidad de la andadura cristiana y eclesial"

"No podemos ser rehenes del miedo", afirma, pidiendo, aún así, prudencia para para "seguir colaborando responsablemente en la neutralización del Covid"

"Solamente para los enfermos o ancianos impedidos, puede seguir ofreciéndose este servicio telemático, por estar exentos de la presencialidad debido a su situación", matiza

El Arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, ha enviado este miércoles una carta a las diferentes parroquias de la diócesis, ordenando retomar la presencialidad litúrgica en las iglesias, dada la evolución positiva de la pandemia del coronavirus.

En la carta, remitida también a los medios, Sanz Montes asegura que es momento de "ir escenificando la normalidad" en las relaciones, celebraciones, y en los modos habituales de vida y convivencia, "que dábamos por supuesto y no dejaban de ser un regalo cotidiano".

Ante los datos de la evolución de la pandemia, y las nuevas indicaciones de las autoridades sanitarias, Sanz Montes ha comunicado a sacerdotes, diáconos y agentes de pastoral que en espacios cerrados como iglesias, aulas de catequesis, coros, despachos parroquiales y sacristías las indicaciones son el uso de mascarilla y gel hidroalcohólico; observar el aforo permitido según el volumen del espacio; recuperar el ritmo litúrgico y catequético de las parroquias; y retomar el calendario de encuentros, retiros, y actividades en arciprestazgos y vicarías.

Iglesia de San Pedro, Gijón

En los espacios abiertos como cementerios, romerías y procesiones, se sigue la indicación de la normalización en espacios abiertos como eventos deportivos y demás concentraciones similares. Además, se recuperan las procesiones y romerías según el formato habitual. En los cementerios pueden celebrarse los responsos con normalidad, mientras la Santa Misa "sólo cuando se garantice la dignidad de la celebración y su participación adecuada por parte de los fieles". En algunos casos, prosigue, será preferible reservar los responsos para los cementerios y las Eucaristías en nuestros templos.

En cuanto a las misas retransmitidas por redes sociales, el Arzobispo ha señalado que "han sido una ayuda durante el tiempo álgido de la pandemia", pero ahora "es preciso" recuperar la presencialidad litúrgica, invitando a todos los fieles a regresar a los templos.

"Solamente para los enfermos o ancianos impedidos, puede seguir ofreciéndose este servicio telemático, por estar exentos de la presencialidad debido a su situación", matiza Sanz Montes, quien ha recordado que "los demás fieles están obligados a santificar la fiesta del día del Señor participando en las celebraciones de la Santa Misa de modo presencial".

La comunidad cristiana, explica, cuenta con "tres termómetros" para medir la salud de su vida, la liturgia, la catequesis y la caridad. "Son tres ámbitos que se han visto severamente afectados por las medidas sanitarias y gubernamentales durante la pandemia", ha dicho, por lo que "llega el momento de retomar la vida y devolverle la normalidad de la andadura cristiana y eclesial".

"Ni la oración en su expresión litúrgica, ni la formación con sus dinámicas catequéticas, ni el testimonio de la caridad en todos sus rostros, pueden continuar confinados haciéndonos rehenes del miedo", ha agregado, pidiendo que se apliquen "con prudencia" las indicaciones que se van brindando para "seguir colaborando responsablemente en la neutralización del Covid".

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