El arzobispo de Valencia clausura el Congreso Mariológico Internacional Benavent destaca la cantidad de “testimonios de solidaridad y amor” que inspira la Mare de Déu

Congreso Mariológico
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El título de este encuentro internacional, «Caritatis Monumentum», “nos invita a pensar lo que ha sido la presencia de la devoción a la Mare de Déu dels Desamparats en nuestras tierras: un monumento, un signo perenne, un testimonio que no es pasajero de caridad”

Finalmente, el congreso ha mirado hacia el futuro para hablar de las obras de caridad que se nos presentan en todo el mundo como reto actual y futuro

Facultad de Teología S. Vicente Ferrer.- El arzobispo de Valencia, Enrique Benavent, clausuró el viernes el Congreso Mariológico Internacional «Caritatis Monumentum: Bajo tu amparo todos nos acogemos, Madre de Dios», un encuentro que “nace de la convicción de que la devoción a la Virgen María, tan arraigada en la tradición cristiana y tan presente en la religiosidad popular, no puede ser algo puramente sentimental”, aunque provenga “de lo más profundo del corazón de los cristianos”.

  El congreso, que se ha celebrado en el Ateneo Mercantil de Valencia durante tres días, ha sido organizado por la Facultad de Teología de la Universidad Católica de Valencia. “Han sido unos días de reflexión, una ocasión para compartir perspectivas desde las que dirigir la mirada a la Virgen María y de profundizar en las consecuencias que tiene para la vida cristiana y para la Iglesia la persona y la misión de la Madre del Señor en la historia de la salvación”, ha destacado el arzobispo.

El título de este encuentro internacional, «Caritatis Monumentum», “nos invita a pensar lo que ha sido la presencia de la devoción a la Mare de Déu dels Desamparats en nuestras tierras: un monumento, un signo perenne, un testimonio que no es pasajero de caridad”, ha apuntado Monseñor Benavent. También ha citado un fragmento del Himno de la Coronación: «En terres valencianes la fe per vos no mor». Benavent considera a partir del mismo que “se trata de una fe viva, una fe que actúa por la caridad, que al fin y al cabo es la fe que lleva a la salvación”. “Cuántos testimonios de solidaridad y amor ha inspirado la Mare de Déu en nuestras tierras”, ha concluido.

  Por su parte, el decano de la Facultad de Teología, Santiago Pons, ha dado las gracias a todas las personas e instituciones que han posibilitado la realización de este XX Simposio de Teología Histórica. Ha señalado por qué resulta tan entrañable a los valencianos el título con el que “honramos a la Madre Dios: Amparo o Desamparados, según miremos lo que ella es y nos ofrece, o cómo nos sentimos”.

  “Pronto hará 100 años en que la sociedad valenciana quiso honrar a María: coronándola como expresión de amor y devoción”, ha recordado Pons. Aunque el mundo actual ha cambiado mucho, lo que no cambia es “la mirada de María sobre nosotros, ni tampoco la realidad de encontrar en nuestro mundo a desamparados y descartados”.

  En la mesa presidencial, además del arzobispo Benavent y del decano Pons, han estado el rector de la Universidad Católica de Valencia, José Manuel Pagán; el rector de la Basílica de la Virgen de Nuestra Señora de los Desamparados, Juan Melchor Seguí, institución que ha colaborado para poder desarrollar el Congreso; y el vicedecano de la Facultad de Teología San Vicente Ferrer, el religioso dominico Vicente Botella.

  La conferencia de clausura del congreso ha llevado la firma de la profesora Patricia A. Sullivan, del St. Anselm College de New Hampshire (USA), que fue hasta 2022 presidenta de la Asociación Mariológica de América. Ha compartido la ponencia “Mary and Mission: Mariological Resources for the Journey Ahead”, una reflexión que ha profundizado en las líneas que debe seguir la mariología en el futuro, especialmente en el tema de la evangelización, tan importante para la Iglesia actual. La figura de María es “ejemplo preeminente de discipulado”, una misión que se aplica a cada estado de la vida cristiana y que ha de ser reconocido “en particular por y para los laicos”.

  Antes de la clausura de este XX Simposio de Teología Histórica, los participantes han podido disfrutar de la última de las mesas redondas previstas: «María, estímulo para nuestra caridad» ha tratado la advocación de la Virgen de los Desamparados, inclinada a la ayuda de los más necesitados. Esta advocación ha desarrollado, impulsado y sostenido una gran variedad de obras asistenciales destinadas a personas que se encuentran en los márgenes de nuestra sociedad.

  La sesión ha hablado de cuáles fueron esas obras asistenciales en el siglo XV; el profesor de la Universitat de València, Vicente Pons, canónigo archivero de la Catedral de Valencia, ha presentado “Los desamparados del siglo XV. El libro de cuentas de la Archicofradía”.

  En segundo lugar, Jaime Sancho, canónigo de la Seo y anterior rector de la Basílica de la Virgen de los Desamparados; y Álvaro Almenar, vicerrector de la Basílica, han compartido en “Los desamparados del siglo XXI” la multitud de iniciativas y obras asistenciales que en la actualidad se inspiran en la advocación mariana de la Mare de Déu dels Desamparats.

  Finalmente, el congreso ha mirado hacia el futuro para hablar de las obras de caridad que se nos presentan en todo el mundo como reto actual y futuro. “Las periferias geográficas y existenciales: desafíos para la teología” ha sido la reflexión expuesta por la profesora Olga Consuelo Vélez, de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá (Colombia). La mesa redonda ha sido moderada por el profesor Alejandro López Ribao OP.

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