Este lunes, 100 años del nacimiento de Karol Wojtyla Cañizares, en el centenario de San Juan Pablo II: “Nadie en la historia habló de la mujer y su dignidad como lo hizo él”

San Juan Pablo II veneró el Santo Cáliz en la Catedral y oró ante la Virgen de los Desamparados durante su visita a Valencia en 1982
San Juan Pablo II veneró el Santo Cáliz en la Catedral y oró ante la Virgen de los Desamparados durante su visita a Valencia en 1982 A.

El cardenal Cañizares inició su ministerio episcopal al ser nombrado por Juan Pablo II obispo de Ávila en 1992; el mismo pontífice le designó en 1996 arzobispo de Granada y en 2002 arzobispo de Toledo y Primado de España

Al evocar sus recuerdos personales, el Cardenal lo define como “gigante de la humanidad y al mismo tiempo, humilde, sencillo"

“No fue un político, sino un hombre de fe, un hombre de Dios que, por encima de todo, defendía al hombre porque Dios es el que defiende al hombre”, ha precisado el titular de la Archidiócesis"

San Juan Pablo II visitó Valencia en el año 1982, beatificó en 2001 a más de 200 mártires valencianos de la persecución religiosa de 1936 y eligió la capital valenciana como sede del V Encuentro Mundial de las Familias

(Archivalencia).- El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha destacado de san Juan Pablo II, del que este lunes se conmemora el centenario de su nacimiento, la defensa de “la grandeza y dignidad de la mujer” que hizo el papa polaco ya que “no ha habido nadie en la historia que haya hablado como él sobre la mujer”.

El cardenal Cañizares inició precisamente su ministerio episcopal al ser nombrado por Juan Pablo II obispo de Ávila en 1992; el mismo pontífice le designó en 1996 arzobispo de Granada y en 2002 arzobispo de Toledo y Primado de España.

En declaraciones al periódico diocesano PARAULA de esta semana, el cardenal Cañizares resalta de quien fue pontífice de la Iglesia entre 1978 y 2005, su magisterio sobre la familia y la mujer. “Ahí están sus encíclicas, o su carta apostólica ´Mulieris dignitatem`”, ha explicado el Cardenal, que ha añadido que San Juan Pablo II “descubrió la mujer a través de su madre, a la que quería mucho, por eso no me extraña que el Papa Francisco quiera beatificar también a sus padres: en ellos realmente vio el gran reflejo de lo que es la familia”.

Al evocar sus recuerdos personales, el Cardenal lo define como “gigante de la humanidad y al mismo tiempo, humilde, sencillo, con una sonrisa siempre en los labios, con una bondad que destilaba por todas partes y una energía que provocaba emoción para confesar la fe; para proclamarla, precisamente, en favor de los más pobres; uniéndose a ellos”.

De igual forma, confiesa el cardenal Cañizares su admiración por San Juan Pablo II, “en aquella fortaleza que demostraba en medio de su extrema debilidad; ¡nunca se bajó de la cruz!, nunca”.

Juan Pablo II. Valencia, 1982
Juan Pablo II. Valencia, 1982



Asimismo, el Cardenal subraya sobre el influjo de San Juan Pablo II en los cambios en la Europa de su tiempo, que siempre “luchó en favor del hombre, apostó por el hombre y proclamó la verdadera antropología, hizo la gran revolución ya en Cracovia, reuniéndose con un grupo de personas que, sobre todo, defendían la persona humana, porque ésa era la clave del Papa. Y eso es lo que hizo derribar el Muro de Berlín y cambiar enteramente la política en toda Europa”.

“No fue un político, sino un hombre de fe, un hombre de Dios que, por encima de todo, defendía al hombre porque Dios es el que defiende al hombre”, ha precisado el titular de la Archidiócesis.

San Juan Pablo II y Valencia

Karol Wojtyla nació el 18 de mayo de 1920 en la localidad polaca de Wadowice. Su Pontificado duró 27 años, desde su elección, el 16 de octubre de 1978, cuando tomó el nombre de Juan Pablo II, hasta su muerte en la Ciudad del Vaticano el 2 de abril de 2005. Fue declarado beato el 1 de mayo de 2011 por Benedicto XVI y santo por Francisco el 27 de abril de 2014.

San Juan Pablo II visitó Valencia en el año 1982, beatificó en 2001 a más de 200 mártires valencianos de la persecución religiosa de 1936 y eligió la capital valenciana como sede del V Encuentro Mundial de las Familias, que presidió su sucesor, Benedicto XVI en 2007, y también como sede de la extensión española del Instituto Pontificio Juan Pablo II para estudios sobre el Matrimonio y la Familia.

Por estos motivos, entre otros, surgió la iniciativa de erigir, por suscripción popular, una estatua suya, promovida por grupos de cristianos y feligreses de distintas parroquias valencianas, que crearon la Asociación memorial Juan Pablo II. Finalmente la estatua de bronce, de 2,45 metros de altura, 600 kilos de peso y realizada por Juan Manuel Miñarro, fue ubicada en la entrada del Palacio Arzobispal de Valencia.

Estatua de Juan Pablo II erigida en la entrada del Palacio Arzobispal de Valencia
Estatua de Juan Pablo II erigida en la entrada del Palacio Arzobispal de Valencia

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