"¿Habremos de decir en adelante que hay suicidios buenos y suicidios malos?" Munilla, contra la ley de eutanasia: "Ni la muerte es un derecho, ni la petición de suicidio es un acto libre"

Munilla
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"¿Qué autoridad moral puede tener una sociedad para luchar contra la desgracia del suicidio, cuando al mismo tiempo reivindica el supuesto derecho al suicidio asistido?", se pregunta el obispo de San Sebastián, que llama a promover el 'Testamento Vital' de la CEE

"El suicidio asistido, lejos de ser un avance social, es el fracaso de una sociedad incapaz de acompañar en el sufrimiento"

"A corto-medio plazo veremos cómo se convierte en un recurso para la eliminación de quienes resultan una carga. ¡Es una broma macabra que se nos ofrezca el derecho al suicidio como un avance social!"

"Aunque ahora se nos diga que la eutanasia es una propuesta de libre elección, es obvio que la mera existencia de esta 'puerta de salida', se ha de traducir en la práctica en una sutil y tenaz presión sobre los más dependientes para que 'decidan' quitarse de en medio"

"¿Qué autoridad moral puede tener una sociedad para luchar contra la desgracia del suicidio, cuando al mismo tiempo reivindica el supuesto derecho al suicidio asistido?". El obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ha criticado con dureza la aprobación de la ley de Eutanasia, que entró en vigor este viernes. En su homilía de este domingo, el prelado lanzó una campaña para que los católicos se sumen al 'Testamento Vital' promovido por la Conferencia Episcopal, al tiempo que dictaminó que "el suicidio asistido, lejos de ser un avance social, es el fracaso de una sociedad incapaz de acompañar en el sufrimiento".

La entrada en vigor de la Ley de eutanasia "es un paso de previsible trascendencia para el futuro de nuestra sociedad, ya que quiebra el paradigma con el que el ser humano ha afrontado hasta ahora el momento de su muerte", se justifica el prelado, quien se pregunta. "¿Alguno puede dudar de que una vez legalizada la eutanasia, la pendiente resbaladiza será cada vez más empinada, tal y como ha sucedido en los países que optaron por este camino?".

"¿Alguno puede dudar de que una vez legalizada la eutanasia, la pendiente resbaladiza será cada vez más empinada, tal y como ha sucedido en los países que optaron por este camino?"

"Aunque ahora se nos diga que la eutanasia es una propuesta de libre elección, es obvio que la mera existencia de esta 'puerta de salida', se ha de traducir en la práctica en una sutil y tenaz presión sobre los más dependientes para que 'decidan' quitarse de en medio", advierte Munilla quien auspicia que "a corto-medio plazo veremos cómo se convierte en un recurso para la eliminación de quienes resultan una carga. ¡Es una broma macabra que se nos ofrezca el derecho al suicidio como un avance social!".

"Por otra parte, ¿qué autoridad moral puede tener una sociedad para luchar contra la desgracia del suicidio, cuando al mismo tiempo reivindica el supuesto derecho al suicidio asistido? ¿Habremos de decir en adelante que hay suicidios buenos y suicidios malos?", lamenta el obispo, quien insiste en que "en realidad, ni la muerte es un derecho, ni la petición de suicidio es un acto libre, ni la ayuda al suicidio es un signo de empatía, ni la eutanasia es un acto médico… ¡La verdadera solidaridad apuesta por la vida, no por la muerte!".

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