El obispo de Tenerife expulsó al seminarista y denunció los hechos Piden 18 años de cárcel para un hombre por abusar de tres menores en el Seminario de La Laguna

Seminario La Laguna
Seminario La Laguna

El joven, expulsado por el obispo del Seminario, ejercía como ayudante de disciplina del formador del Seminario Menor, y pudo abusar de la menos tres menores de 14 años entre 2014 y 2017

El ex seminarista niega los hechos, y se ha declarado inocente en su alegato final

"En el Evangelio había cosas de la homosexualidad que no la atacaban, sino que la defendían, y que la practica homosexual "era normal y buena""

Visto para sentencia el juicio contra un hombre acusado de abusar sexualmente de tres menores en el Seminario de La laguna (Tenerife). La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha acogido el juicio por unos hechos denunciados por el obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, y que podrían suponer al acusado un total de 18 años de cárcel.

Según el relato de la acusación, el joven (expulsado del seminario, donde ejercía como ayudante de disciplina del formador durante los cursos 2014 a 2017), quien tenía a cargo a menores de entre 13 y 14 años residentes en el seminario Menor, abusó de al menos tres de ellos. El ex seminarista niega los hechos, y se ha declarado inocente en su alegato final.

La Fiscalía considera probado que el acusado, durante el primer curso, invitó a su dormitorio a un menor de edad, que tenía 13 años, y de quien presuntamente abusó en varias ocasiones. Como consecuencia de esos hechos el menor presentó sentimientos de culpabilidad así como sintomatología ansiosa y depresiva relevante, por lo que precisó de terapia psicológica, se indica en las conclusiones de la Fiscalía, que pide nueve años de prisión por este supuesto delito.

Además, entre 2016 y 2017, el procesado pudo abusar de otro menor, que también estudiaba en el seminario, y al que dijo que era normal practicar sexo en la comunidad, que en el Evangelio había cosas de la homosexualidad que no la atacaban, sino que la defendían, y que la practica homosexual "era normal y buena".

Sexo oral y tocamientos

Según se señala en las conclusiones de la Fiscalía, en octubre de 2017, cuando el menor tenía 14 años y con ocasión de unas fiestas de la parroquia de su barrio, el procesado realizó caricias en la espalda del menor y, al regreso, le preguntó si quería darle un beso.

Como quiera que le besó en la mejilla, el procesado le dijo "yo lo preferiría en otro sitio", interpretando el menor, habida cuenta de la conducta del investigado, que le estaba proponiendo sexo oral, y a partir de ese día el menor recibió mensajes a través de notas dentro de un libro, en mano o por debajo de la puerta, preguntándole si quería mantener sexo oral con él, a lo que el menor siempre se negó.

El obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez
El obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez

El procesado hizo, según la Fiscalía, hizo otros intentos, incluyendo en el envío de una foto de sus genitales, pero fue rechazado por este menor. Por este delito la Fiscalía pide cinco años de prisión.

Finalmente, el acusado pudo abusar de otro menor de edad, que se quedó en la habitación del seminario porque estaba enfermo. El ex seminarista, afirma la acusación, fue a visitarlo y "guiado por el ánimo de satisfacer sus deseos sexuales, tocó hasta en tres ocasiones la zona genital del menor, siempre por encima de la ropa". Por estas actuaciones, la Fiscalía pide 4 años de prisión, según su escrito de cargos.

Al conocer los hechos, la diócesis elevó un procedimiento canónico que concluyó con la expulsión del ahora procesado.

Delito continuado contra la libertad sexual

La Fiscalía sostiene que los hechos son constitutivos de un delito continuado contra la libertad sexual y además de la pena de prisión pide en cada caso la accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y la prohibición de aproximarse al domicilio, lugar de trabajo y cualquier otro que frecuente cada uno de los menores en un radio de 500 metros.

Del mismo modo, reclama la medida de libertad vigilada por un tiempo de ocho años para su ejecución con posterioridad a la pena privativa de libertad así como la inhabilitación especial para cualquier profesión u oficio, sea o no retribuido que conlleve contacto regular y directo con menores de edad por un tiempo de cuatro años superior al de la duración de la pena privativa de libertad.

Y también pide que el procesado indemnice con 40.000 euros a uno de los menores, con 15.000 euros al segundo y con 10.000 euros al tercero por los daños morales causados y secuelas generadas en los mismos.

También pide que el procesado indemnice con 40.000 euros a uno de los menores, con 15.000 euros al segundo y con 10.000 euros al tercero por los daños morales causados y secuelas generadas en los mismos.

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