Alerta de "la policía del pensamiento que promueve lo 'políticamente correcto'” Reig Plá denuncia, en Paracuellos, que "la España oficial" ha emprendido una "férrea censura sobre Dios"

Reig Plá, en la misa de Paracuellos
Reig Plá, en la misa de Paracuellos

"Se difunde un pensamiento único en los planes educativos, en las manifestaciones culturales y en las plataformas de comunicación al dictado de una agenda de ingeniería social diseñada por los más altos organismos internacionales"

"Me refiero de manera especial al momento que nos ha tocado vivir, al “ahora” de la historia de España. También “ahora” es tan fuerte la presencia del mal, la muerte de tantos inocentes, que algunos están tentados a pensar que todo se encamina hacia un final perverso"

"Tras un largo proceso de secularización inducida, de nuevo la España oficial está ejerciendo una férrea censura sobre Dios sobre todo en los llamados 'actos de Estado', censura que se extiende como olvido de Dios en las instituciones públicas y en la mayoría de los medios de comunicación"

Como todos los años, el obispo de Alcalá, Juan Antonio Reig, presidió la conmemoración del aniversario de los mártires de Paracuellos, en la 'catedral de los mártires'. Como todos los años, el prelado aprovechó su homilía para arremeter contra el Gobierno y la "férrea censura sobre Dios" promovida tanto en las instituciones públicas como en los medios de comunicación. 

"Mirando el discurrir de los años y viendo la situación actual de España y de la misma Iglesia Católica, algunos están tentados a pensar que la sangre derramada por nuestros mártires fue inútil", señala Reig, quien insiste en que, "tras un largo proceso de secularización inducida, de nuevo la España oficial está ejerciendo una férrea censura sobre Dios sobre todo en los llamados 'actos de Estado', censura que se extiende como olvido de Dios en las instituciones públicas y en la mayoría de los medios de comunicación".

Un momento de la misa en Paracuellos

Los crímenes "nefandos": aborto y eutanasia

"Del mismo modo no es respetada la dignidad y sacralidad de la vida humana, ha sido trastocada la identidad del matrimonio en nuestro derecho civil y desmerecido el gran bien de la familia cristiana. España vive un invierno demográfico severo y, lo que es más grave, ciertas leyes recientes se atreven a llamar “derecho” a lo que es un “delito” o un crimen nefando: el aborto y la eutanasia", proclama Reig Pla.

No se queda ahí el obispo: "No contentos con estos atropellos, desde décadas se está propiciando en nuestra cultura hegemónica lo que se ha venido en llamar la 'deconstrucción de lo humano' con un modo de pensar y vivir individualista, anclado en el relativismo moral y en el nihilismo", que se traduce, según el prelado, en "el eclipse de Dios y su censura en los ámbitos públicos", dirigido ampliamente "por la policía del pensamiento que promueve lo 'políticamente correcto'”, señala al más puro estilo orwelliano.

Reig Pla, en Paracuellos

A su vez, Reig insiste en que "se difunde un pensamiento único en los planes educativos, en las manifestaciones culturales y en las plataformas de comunicación al dictado de una agenda de ingeniería social diseñada por los más altos organismos internacionales". Nada más y nada menos.

No crean que ha terminado el obispo. Más aún, anima a "tomar conciencia de que en los acontecimientos que estamos viviendo en nuestra época y en sus circunstancias concretas, también están presentes las fuerzas del mal que vienen sobre nosotros con la amenaza de su poder malvado. ¡Se necesitaría ser inconscientes y estar ciegos para no ver cuán fuerte es el mal en la historia humana!".

Reig, en Paracuellos

El "ahora" de España y el mal

"Con ello -recalca Reig- no me refiero sólo a las guerras mundiales del siglo pasado o a los acontecimientos vividos en nuestra tierra que ocasionó también la muerte de tantos inocentes entre los que destacan nuestros mártires. Me refiero de manera especial al momento que nos ha tocado vivir, al “ahora” de la historia de España. También “ahora” es tan fuerte la presencia del mal, la muerte de tantos inocentes, que algunos están tentados a pensar que todo se encamina hacia un final perverso".

"Esta es “la gran angustia y tribulación” que despierta también entre nosotros el interrogante del sentido del sufrimiento humano y de la misma muerte. Al menos, siendo objetivos, todos constatamos que la eliminación de las fuerzas del mal para cada generación es un proceso de sufrimiento y de lucha constante sin desfallecer", subraya.

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