Argüello denuncia las comuniones que se convierten en "mini-bodas": "Son un antisigno"
El arzobispo de Valladolid ha instado a las familias a realizar celebraciones sencillas para no desvirtuar su significado profundo, y ha recordado que el principal regalo que reciben los niños en su Primera Comunión es a Jesucristo, advirtiendo de que este sentido a menudo queda "sepultado bajo otros regalos" o fiestas desmedidas
El arzobispo de Valladolid, Luis Javier Argüello, ha instado a las familias a realizar celebraciones sencillas en las primeras comuniones para evitar que la festividad se convierta en un "antisigno" y ha advertido del riesgo de transformar este sacramento en una especie de "mini-boda" que pueda desvirtuar su significado profundo.
A través de su carta pastoral recogida por Europa Press correspondiente a la primera quincena de octubre de 2026, el prelado ha abordado el inicio de las catequesis en las comunidades parroquiales, una acción que ha calificado de "imprescindible" dentro del proceso de iniciación cristiana. En este sentido, ha recordado que el principal regalo que reciben los niños en su Primera Comunión es a Jesucristo, advirtiendo de que este sentido a menudo queda "sepultado bajo otros regalos" o fiestas desmedidas.
Argüello ha cuestionado si el modo actual de celebrar este sacramento contribuye a iniciar a los niños en la vida cristiana o si, por el contrario, los orienta únicamente hacia la fiesta, el consumo y los regalos. Asimismo, ha explicado que la celebración de la Primera Comunión constituye una iniciación a la Eucaristía del Domingo, elemento que considera fundamental en el caminar del pueblo cristiano.
En su escrito, el arzobispo ha subrayado también la labor de los catequistas, en su mayoría mujeres, a quienes ha agradecido su entrega generosa en la enseñanza de la oración, los conocimientos fundamentales de la fe y la formación de la conciencia de los más pequeños. De igual modo, ha destacado el papel singular de la familia como "primera comunidad cristiana" e "iglesia doméstica", señalando que los padres tienen la responsabilidad de iniciar a sus hijos en la vida de fe.
Finalmente, el responsable de la diócesis ha apelado a una responsabilidad compartida entre familias, catequistas y comunidades cristianas para hacer un esfuerzo conjunto en favor de la renovación de la vida cristiana. Además, ha recordado que la próxima Asamblea Diocesana abordará el discernimiento sobre la catequesis familiar y de adultos, un punto alineado con las prioridades fijadas en la Asamblea Eclesial de Ávila.
