Cardenal Omella: "Los voluntarios de la visita del Papa han inscrito sus nombres en el libro de la vida"
El arzobispo de Barcelona ha presidido una misa en la catedral para agradecer el servicio de quienes hicieron posible la presencia de León XIV en Barcelona
(Ignasi Miranda/Catalunya Cristiana).- El arzobispo de Barcelona, Joan Josep Omella , ha presidido este lunes 27 de julio una Misa para agradecer a todos los voluntarios, muy presentes físicamente, su servicio a la organización ya los actos del viaje apostólico del Papa a Cataluña. La capilla del Santísimo de la catedral, donde se vivió la celebración, se quedó pequeña por la participación de muchas personas que colaboraron de formas diversas con la visita de León XIV. " Los voluntarios de este evento han inscrito sus nombres en el libro de la vida ", ha dicho el purpurado al inicio del rito de la comunión.
Durante la homilía, el cardenal Omella ha recordado que "Jesucristo lo ha dado todo gratis" y que "igualmente gratis lo tenemos que dar nosotros". En esta línea, ha dicho que los voluntarios "han recibido unos dones, cada uno los suyos, con un sueldo recibido, que es la gratuidad". El purpurado ha situado su agradecimiento a todos los colaboradores en unas palabras del Santo Padre a los voluntarios en Madrid, "pero también pensando en los de Barcelona y Canarias".
El arzobispo ha hecho suyas estas palabras del pontífice: «Merece un GRACIAS muy especial porque ha ofrecido su presencia, su servicio, y lo ha hecho por amor al Señor, a la Iglesia y al Papa, pidiendo permiso al trabajo y dando cada uno lo que ha podido». Igualmente Omella ha recordado que el Santo Padre "aseguró a los voluntarios que habían hecho una siembra y que habían sido una levadura para la sociedad, que ve crecer la ética y la calidad humana".
Predicar con un estilo de vida
Juan José Omella ha expresado su deseo de que "esta experiencia de haber contribuido al éxito de la visita del Papa a nuestra tierra anime a los voluntarios a ser predicadores de la bondad de Dios, de su evangelio", y que "este apostolado no se haga sólo con la predicación, sino sobre todo con un estilo de vida, que no es otro que el que nos ofrece". El cardenal arzobispo, en una cita en la Carta en Diognet (texto del siglo II), ha comentado que «los cristianos somos como los demás pero tenemos una manera de ser diferente, precisamente en la gratuidad para ser testigos del evangelio orando, dando sin esperar nada a cambio y ofreciendo un estilo que ama la vida, el matrimonio, la fidelidad y la coherencia». Finalmente, el arzobispo de Barcelona ha subrayado que « el Papa decía a los voluntarios que, gracias a Dios, la ciudad ha crecido y está más cerca del Reino de Dios , no por ningún mérito nuestro sino de la gracia de Dios, porque hay más gozo en el dar que en el recibir». Además, ha anunciado la entrega, a todos los presentes, de un libro con todos los discursos del Papa . En otra de las expresiones de agradecimiento, Omella ha invitado a todos los colaboradores del viaje apostólico a «seguir llevando gratuidad en la sociedad».
Saludo a Renzo, el niño que tocó el corazón del Papa en San Agustín
El momento previo a la bendición final ha sido especialmente entrañable, porque el cardenal ha hecho subir un momento a Renzo, aquel niño que había sido, junto a su madre, uno de los testimonios sobrecogedores durante el acto caritativo presidido por el Santo Padre el 10 de junio en la iglesia de San Agustín. Allí se compartió la debilidad y la vulnerabilidad de una familia sin recursos. Pero la gran sorpresa ha sido el canto final de la Eucaristía, Alza la mirada, el himno del viaje apostólico del Papa a España.
La Eucaristía, presidida por el cardenal Omella, ha tenido como concelebrantes al obispo auxiliar David Abadías , el decano del Capítulo Catedral, Santiago Bueno , los también canónigos Gabriel Carrió , Josep Maria Turull, Joan Rodríguez y Josep Teixidó y , además, el jesuita Enric Puig secretariado de Pastoral con Jóvenes, con Josep Matías como diácono asistente. Por otra parte, han actuado Germán de la Riva como director de cantos y Héctor París como organista. Y entre el pueblo, la presencia de voluntarios, representantes de entidades y decenas de creyentes que colaboraron con los actos del Papa, del 6 al 12 de julio, hicieron mayor esta celebración de grandes recuerdos y alegrías.
