La Catedral de Zamora celebra 852 años como iglesia madre de la diócesis
La Catedral del Salvador de Zamora celebra el 852 aniversario de su dedicación. La jornada invita a mirar el templo como un espacio vivo de fe y oración que, generación tras generación, ha acompañado la historia de la comunidad cristiana
(Diócesis de Zamora).- La Catedral del Salvador de Zamora celebra en el día de hoy el 852 aniversario de su dedicación a el Salvador. Cada 15 de septiembre, la Iglesia de Zamora recuerda la dedicación de su Catedral, consagrada en el año 1174 por el obispo Esteban cuando todavía no habían concluido por completo las obras del edificio. Más de ocho siglos después, esta celebración continúa poniendo de manifiesto, por encima de su indudable valor histórico y patrimonial, el significado de la Catedral como iglesia madre de la diócesis.
La celebración de este aniversario recuerda precisamente esa dimensión eclesial. La catedral es el templo en el que se encuentra la cátedra del obispo, signo de su ministerio pastoral y de su misión de enseñar, santificar y acompañar al Pueblo de Dios. Es también lugar de encuentro y expresión visible de la comunión de las distintas parroquias y comunidades que forman la Iglesia particular de Zamora.
La Dedicación de la Santa Iglesia Catedral tiene rango de solemnidad en el propio templo y de fiesta en toda la diócesis. La jornada invita así a mirar la catedral no únicamente como uno de los grandes referentes monumentales de Zamora, sino como un espacio vivo de fe y oración que, generación tras generación, ha acompañado la historia de la comunidad cristiana.
La Catedral del Salvador comenzó a levantarse en 1151 sobre los restos de un templo anterior de menores dimensiones y fue dedicada el 15 de septiembre de 1174. Desde entonces, el templo ha permanecido estrechamente unido a la vida de la Iglesia zamorana y se ha convertido en uno de los signos más reconocibles de su presencia en la ciudad.
La celebración de hoy vuelve a recordar, 852 años después, que la Catedral continúa siendo casa de oración, lugar de encuentro y signo de unidad para toda la Diócesis de Zamora.
