"La cosa va bien": Cantero reduce la deuda de la diócesis de Almería de 28 a 5'5 millones
Cinco años después de su llegada a la diócesis, el obispo, al que envió Francisco para encauzar una economía en caída libre durante el pontificado de González Montes, comienza a ver la salida del agujero en el que la dejó su predecesor
Cuando se van cumplir -el próximo mes de marzo- cinco años de su llegada como obispo a Almería, con el compromiso de poner orden en las cuentas que se habían desbocado durante el mandato de su predecesor, Adolfo González Montes, “la cosa va bien”.
Así lo ha reconocido este jueves Antonio Gómez Cantero en un encuentro con periodistas con motivo de la festividad de su patrón, san Francisco de Sales, en donde el obispo al que hace un lustro “el Papa [Francisco] me mandó para equilibrar la economía de la Diócesis”, arrancándole de la diócesis de Teruel, donde este cántabro de nacimiento se encontraba muy a gusto, hizo un balance de la situación económica, que llegó a ser angustiosa.
Así, según reconoció Cantero, la cantidad adeudada por la Diócesis de Almería con bancos y cajas asciende a “solamente” 5,5 millones de euros frente a los más de 28 millones en números rojos con los que se encontró al llegar a la provincia en 2021, según informa el diario Ideal. De esos 28 millones, 26 se correspondían con débitos a instituciones bancarias, mientras que los algo más de dos millones restantes se corresponden con una deuda interna, según la misma fuente.
Esta situación lleva a que ahora la situación de la diócesis andaluza sea bastante más solvente que cuando llegó Cantero, quien durante los primeros compases de su pontificado no solamente tuvo que lidiar con la bancarrota, sino con algunas intrigas de González Montes, que no acabó de digerir que Bergoglio le nombrase a un coadjutor, y las denuncias y descalificaciones que periódicamente hacía circular un grupo afín al obispo defenestrado.
“Tenemos que pagar ahora unos intereses al mes que sí son asumibles porque antes no lo eran”, señaló Gómez Cantero ante los periodistas, cifrando en 1.165.000 euros la cuantía que se abonaba en intereses al año antes de su llegada a Almería.
Con todo, la diócesis tampoco está para muchas alegrías económicas. “No nos podemos meter en deudas mayores porque, si no, nos autoahogamos. Tenemos que ir lentos”, señaló, recordando que también dependen de instituciones como Diputación, ayuntamientos o bancos y cajas que aportan subvenciones –“lo que llamamos nosotros subvenciones de tejas”– con las que se abordan las urgencias en las iglesias de la provincia, señala el Ideal.
