La Diócesis de Huesca homenajea al obispo Osés en el 25º aniversario de su fallecimiento
Los próximos 27 y 28 de octubre se desarrollarán una serie de actividades para recordar al pastor, que estuvo al frente de la sede aragonesa 24 años, desde 1977 y hasta 2001
La Diócesis de Huesca ha preparado una serie de actos, los días 27 y 28 de octubre, para conmemorar el 25º aniversario del fallecimiento del que fuera obispo de Huesca, Javier Osés, el 22 de octubre de 2001. Se trata de un acto académico y una celebración litúrgica para recordar al querido pastor, que estuvo al frente de la esa sede aragonesa 24 años, desde 1977 y hasta su fallecimiento, aunque, previamente, cuatro años más había sido administrador apostólico y antes, otros siete como su obispo auxiliar.
El martes 27 de octubre, en el Teatro Salesiano, a las 19.00 horas, acogerá un acto académico en el que el cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona (y administrador apostólico de la diócesis tras la muerte de Osés), ofrecerá una ponencia inaugural, según informa Radio Huesca.
Tras la ponencia tendrá lugar una mesa redonda con personas que compartieron ámbitos pastorales, humanos y administrativos con 'Don Javier' –como se le sigue conociendo–, y que ofrecerán una visión de su ministerio y personalidad, contando con la participación de Pilar Aso, de las hermanas de la caridad de Santa Ana; Mari Carmen Almudévar, de Cáritas Diocesana Huesca; Antonio Bravo, que fue sacerdote de la Diócesis de Huesca, y Germán Arana, jesuita que lo acompañó espiritualmente en su última etapa.
Eucaristía en la catedral
El 28 de octubre tendrá lugar una eucarisía en la Catedral de Huesca, a las 19:00, presidida por el obispo de Huesca, Pedro Aguado, en la que concelebrarán prelados de las diócesis aragonesas en signo de comunión y gratitud por su servicio episcopal de Javier Osés Flamarique, quien había en Tafalla (Navarra) el 23 de agosto de 1926 y fue ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1950.
Fue reconocido como Hijo Adoptivo de Huesca, el 14 de septiembre de 2000, como reconocimiento a su inmensa dimensión humana, su inspiración democrática y su constante defensa de los derechos de la ciudadanía, la Diputación General de Aragón le concedió la Medalla a los Valores Humanos, el 10 de abril de 2001, debido a su firme compromiso social y su defensa de las libertades y de los sectores mal vulnerables de la sociedad.
Finalmente, también recibió el reconocimiento de su localidad natal, nombrándolo Hijo Predilecto de Tafalla.